miércoles, 17 de enero de 2007

Anónimo Veneciano


Esta es una película de la que muy poco se comenta últimamente. A mí me llamó la atención porque recuerdo haberla visto en los afiches del Cine Sullana (ahora ya no existe ningún cine en esa ciudad) allá en los lejanos '70 en una de mis primeras asistencias al cine, pero no tenía mayor referencia. Gracias al canal de cable Europa Europa, pude apreciarla por primera vez y me sorprendió gratamente, me pareció un interesante antecedente de las dos entregas de Richard Linklater "Antes de..." y escribí esto al respecto:


ANTES DEL ANOCHECER

Anónimo Veneciano
Título original: Anonimo Veneziano Director: Enrico Maria Salerno Productor: Turi Vasile. Guión: Giuseppe Berto y Enrico Maria Salerno Música Original: Stelvio Cipriani Fotografía: Marcello Gatti Edición: Mario Morra Diseño de Producción: Luigi Scaccianoce Vestuario: Danda Tortona Protagonistas: Florinda Bolkan (Valeria) y Tony Mussante (Enrico) Producción: Ultra Films. País y Año de Producción: Italia, 1970 Censura: M14 Duración: 91 minutos

“No hay nada nuevo bajo el sol”, dice el refrán y después de apreciar este verdadero clásico, rescatado de los años ’70 podemos darle enteramente la razón. Mucho de lo que Linklater hace con maestría en sus dos Before...y que nos parecía novedoso, ya aparece en este único film de Enrico Maria Salerno, que bien podría cerrar la trilogía del cineasta norteamericano y llamarla: Antes del Anochecer.
Salerno un actor secundario, famoso más por haber sido la voz que dobló a Clint Eastwood en los spaghetti western de Sergio Leone que por los roles que interpretó, no deja de sorprender en este su único film rodado hace ya casi 40 años.
La historia que se nos cuenta es simple: Enrico un músico fracasado que padece de una enfermedad terminal, llama a su aún esposa (quien huyó de su lado hace algunos años, para rehacer su vida con otro hombre en otra ciudad), para reunirse en Venecia.
Ella acude con miedo porque presiente un chantaje, pero una vez allí, sólo se limitarán recorrer las calles y canales de Venecia, donde luego de recordar el pasado y contrastarlo con el presente, él le hablará de lo penoso de su condición actual.
Ubicada en un gris tiempo presente, con saltos al pasado (flashbacks), el director maneja con maestría estos tiempos, alternando una Venecia decadente y opaco del otoño del hoy, con la Venecia radiante y alegre de un aparentemente largísimo verano del pasado.
Todo esto acompañado con el archiconocido tema musical de Stevio Cipriani, que funciona como un verdadero leitmotiv a lo largo de toda la película. Si a esto agregamos otros temas y la bellísima composición final barroca que da título al filme, tenemos como resultado una de las bandas sonoras más logradas de la década de los ’70.
Por supuesto es digna de destacarse las grandes actuaciones de Tony Mussante y Florinda Bolkan, explosivo y frenético él, contenida y misteriosa ella; sobre los cuales se sostiene gran parte del peso del film. Los diálogos que ambos mencionan suenan bastante creíbles, y naturales y nos dan toda la información necesaria sobre su truncada relación. A eso ayuda sin duda el idioma italiano, que permite hablar con velocidad gracias a su cadencia (por eso cerciorarse de ver una versión subtitulada).
Se suma a estos dos personajes, el de la ciudad de Venecia, cuya presencia en el film es imprescindible. Esta cinta no hubiera podido filmarse en ningún otro lugar con estos resultados. La ciudad, que sabemos está muriendo lentamente, no es sólo la escenografía donde se desarrolla esta historia, es todo un personaje, que se va despidiendo del mundo, al igual que el gran amor que nos cuenta esta película.
Finalmente, hay que destacar la fotografía y la edición. La primera que nos muestra una increíble cantidad de planos de la ciudad, acompañados de unos movimientos de cámara bastante complicados de lograr pero que cumplen con el cometido de seguir a los personajes hasta los más recónditos lugares.
Y la edición que logra un ritmo ágil, por momentos nervioso, pero que en ningún momento traicionan el sentido del film y ayuda a que la película despierte la curiosidad y sea más fácil de seguir por el espectador. Muestra además unas ingeniosas transiciones entre los flashbacks y los tiempos actuales, verdaderos adelantos que aún hoy parecen tales.
No sabemos bien lo que ocurrió con Salerno después, cuáles fueron los motivos que impidieron que siga filmando, pero sin duda con esta ópera prima, este actor italiano logró una verdadera obra maestra, injustamente relegada, pero que hoy gracias a la televisión por cable y los dvds, estamos comenzando a revalorar.

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