lunes, 29 de abril de 2013

A propósito de Asu Mare


Es difícil escribir sobre una película de la que se ha hablado mucho, y no precisamente en exclusiva desde el lado cinematográfico, y es que A su Mare es un fenómeno que nadie pensó que llegara tan lejos, para algunos un lunar irrepetible en el cine peruano, que es imposible abarcar desde un solo punto de vista.
Tomando como punto de partida lo cinematográfico, habría que decir que no se trata de una película de esas que deslumbran a la crítica y ganan premios, pero tampoco pretende serlo. Se trata de un divertimento, que no busca más que generar sanas emociones en la gente mediante la risa, y vaya que lo logra.
Hay quienes se han rasgado las vestiduras ante esto último, como si existiera una sola forma digna de hacer cine. Han dicho que este tipo de cine va a "malacostumbrar" al espectador peruano, cuando el espectador peruano difícilmente va a ver cine de su país; si lo va a "malacostumbrar" así, que lo haga.
Volviendo a la película, lo mejor de ella está en los primeros 60 minutos. Son especialmente memorables los créditos iniciales, el momento en que la joven madre arrulla al bebé Cachín, y más adelante los momentos de la adolescencia y el ejército. 
Hay un empleo de filtros, para darle un aspecto nostálgico a la película, que ayuda a que el espectador se sitúe mejor en esos tiempos, y el alternar esas escenas con momentos del unipersonal, hacen que la comicidad se incremente notablemente.
Justamente cuando se deja de lado al unipersonal y el tono de humor de ese momento, es cuando la película se cae. Al difícil episodio del engaño en el casting, no le sigue ningún momento gracioso para alternar ni levantar la película. Por el contrario, se cae en el sentimentalismo de la bola roja y en ese misterioso callejón atemporal lleno de botella de Brahma iluminado artificialmente (lo menos logrado de la peli). Parece que hubiera un apuro por terminar, y deja la sensación de que hay mucho que se quedó en el tintero.
De todas formas, esto no afecta el resultado final, la película además está muy bien hecha técnicamente, tiene un sonido aceptable (el eterno mal de las pelis peruanas, parece por fin poder superarse) hay magníficos encuadres y movimientos de cámara, y un lenguaje audiovisual especial, que delata la proveniencia publicitaria de Ricardo Maldonado, pero no en detrimento del film, sino por el contrario, para darle un encanto especial.
EL MARKETING
Y bueno, está también el lado comercial. Si los peruanos no lleváramos tan mal nuestras cuentas, tendríamos unas mejores cifras con qué comparar, pero todo indica, que A su Mare, será  (o quizá a estas alturas es ya) con su cerca de dos millones de espectadores,  la película peruana más taquillera de todos los tiempos, dejando atrás a Alias la Gringa, La Fuga del Chacal, o Pantaleón y las Visitadoras, que supuestamente optaban ese récord, y no solo, eso tal parece que también superará a muchos Blockbusters hollywoodenses. Esto es una gran noticia para el cine nacional y algo que nos debe alegrar a todos los que lo amamos.
Las razones por las cuales lo logró son varias (personaje carismático, basado en una obra teatral exitosa, mucha publicidad, contenido emocional que conecta con el espectador etc.) y ya se han explicado, pero creemos que de la de mayor peso, es la fuerte campaña de marketing que tuvo la película.
Desde el comienzo, el film fue pensado como un producto, hubo mucha investigación de mercado con las últimas herramientas, se convocó a patrocinadores importantes (aunque a veces el product placement sea excesivo en la película), hubo mucha promoción, se logró buenas salas en los mejores horarios a nivel nacional y se manejó muy bien el lanzamiento del trailer y el estreno. Algunos dirán, tuvo los recursos para hacerlo, pero no se trata solo de tener recursos, sino de emplearlos bien.
Esto nos ha hecho dar cuenta, del marketing casi nulo que han tenido la mayoría de las películas nacionales, un punto que debería tomarse en cuenta de ahora en adelante por la gente que quiere seguir haciendo cine en el Perú. Y no hay que ponerse en el plan de denigrar lo exitoso por "comercial", cuando se puede obtener lo mejor de los dos mundos, ya lo había dicho el maestro Alfred Hitchcock "el cine es una sala amplia con muchas butacas que llenar", la mayor parte de sus películas fue un éxito comercial, y esa mayor parte son también consideradas obras maestras.
Claro, eso tampoco quiere decir que nos vayamos al otro extremo de los gurús neoliberales y sus dogmas del mercado, expuestos en un lamentable editorial del diario "El Comercio", reclamando el fin de la ayuda del estado al cine nacional, y mostrando como argumento el éxito de A su Mare. No se dan cuenta que la película ha sido un caso excepcional, difícil de repetir ¿cuántas décadas han tenido que pasar para que una película peruana supere siquiera el medio millón de espectadores?
Además, esos mismos gurús olvidan, o quizá seguramente ignoran, que muchas de las grandes cinematografías actuales salieron adelante por una buena política de apoyo por parte de sus estados. Tenemos el caso de Corea del Sur, de Argentina, de países europeos...y si nos remontamos a los primeros años de la historia, en el mismo Estados Unidos, el oligopolio de Hollywood hoy conocido como "las majors", tuvieron que trasladarse a California, en busca de un apoyo estatal que no lo estrangule con las regalías y derechos que pretendía cobrarles Edison en los estados de la Costa Este.
En fin, el debate lleva ya mucho tiempo y no se terminará ahora, pero no se debe usar el éxito de la película para que olvidemos el apoyo del estado, sino más bien para pedir que se apruebe de una vez la nueva ley que lo renueve y mejore.
Y en cuanto a la dupla Alcántara/Maldonado, esperamos de todo corazón que puedan repetir su éxito (se confirmó ya que habrá Asu Mare 2 y que contagien a muchas otras figuras, que pueden dar el gran salto a la pantalla grande con un producto de calidad que vuelva a llevar a las salas a muchos peruanos, y que aprendan a sentirse orgullosos de su cine.


jueves, 18 de abril de 2013

Panorama Marzo 2013

Algunos de los estrenos vistos en el mes que pasó,
La Noche Más Oscura (Zero Dark Thirty)
Película que inicialmente parecía que iba a barrer con todos los óscars, pero luego de la mala prensa sobre las escenas de tortura (lucían demasiado reales), se convirtió en peligrosa y fue dejada en el camino.
La gran Kathryn Bigelow, cuenta la historia de Maya, una analista de la CIA obsesionada con capturar a Bin Laden. A pesar de las buenas actuaciones, y el talento narrativo de Bigelow, no se trata sin embargo de una película fácil: las escenas de acción están muy controladas, y hay mucho más de drama íntimo y subjetividad.
De todas formas, se trata de una gran película.

El Último Desafío (The Last Stand)
El regreso de el gran Scwharzenegger, esta vez con una especie de western crepuscular dirigido por el coreano Jee-woon Kim. El ex Conan, es un sheriff de un pueblito de la frontera con México, quien debe tratar de detener a un jefe de un cártel mexicano, que ha huido de la càrcel, sin contar con casi nada de ayuda.
Referencias al mejor estilo de "High Noon", con un Schwarzenegger en un papel bastante digno para su edad, un buen ritmo, y un buen elenco de actores secundarios,  debieron hacer que la película tenga mejor suerte en salas. De todos modos Esperamos con interés, el nuevo trabajo del coreano, y del veterano Arnold.

El Maestro Luchador (Here comes the Boom)
El equipo de Adam Sandler nuevamente al ataque, aunque esta vez se trate de el equipo B, integrado por Kevin James, Henry Winkler y Salma Hayek. James interpreta a un profesor de secundaria, que alguna vez fue premiado, pero que ahora ha caído en el hastío y la mediocridad. La oportunidad de reinvindicarse le llega, cuando debe ayudar a recaudar fondos para que no despidan a un profesor de música que es su ídolo, y no se le ocurre mejor forma que meterse en la lucha libre.
La película en sí no tiene nada de extrarodinario, pero llama la atención cómo el elenco actoral ha tomado en serio su trabajo, empezando por un James muy convincente, una difícil Salma Hayek nada glamorosa, lejos de sus roles habituales y un inolvidable Henry Winkler, cuya frase cercana al final ("eres mi ídolo"), hacen de esta cinta al estilo Capra, una cinta digna, al menos mucho más digna que los bodrios que nos está regalando últimamente Sandler.

Tadeo Jones, el explorador perdido

Luego de su éxito en España, llega por fin a América Latina, esta cinta sobre un obrero de construcción, metido por accidente a explorador de tesoros antiguos, al mejor estilo de Indiana Jones. En esta primera aventura, lo tendremos en el Perú, aunque los personajes peruanos tengan voces mexicanas (es curiosa la voz de veracruciano, que le han puesto al cusqueño Freddy), visitando para variar Nazca y Machu Picchu.
La cinta es divertida, se nota que ha habido un poco más de investigación de la habitual (aunque las llamas no cabalgan) y tiene sus gagas que funcionan, pero se cuelga mucho del personaje de Indiana Jones (y en cierta forma también de Lara Croft). Esperemos, que luego de este éxito, su próximas entregas sean más originales.

El Vuelo (The Flight)

Hubo una vez un director de Hollywood, amigo de Steven Spielberg, que luego de hacer la trilogía de "Volver al Futuro", parecía tener el mundo a sus pies. Se llama Robert Zemeckis. Sin embargo luego se perdió en caminos erráticos y experimentales (como nuevas técnicas de animación en Beowulf, por ejemplo), y al parecer se olvidó de hacer buen cine.
Al menos así lo está demostrando, con este "El Vuelo", que se centra en la historia de un piloto alcohólico y drogadicto, que se salva a muchas personas de morir, al hacer una aterrizaje forzoso. Salvo esta escena del aterrizaje, todo lo demás en la película, es soso y nunca llega a cuajar, por mayor esfuerzo que le pongan actores de la talla de Denzel Washington o John Goodman. Esperemos que Zemeckis logre encontrarse a sí mismo, aún está a tiempo.

Los Croods (The Croods)

Entretenida película para toda la familia, que cuenta la historia de una familia de cavernícolas, que viven en cuevas y enfrentan mil peligros. Hasta el momento el padre ha logrado manenter a la familia con vida, pero el mundo está cambiando y quizá lo que él haga ya no sea suficiente.
Para colmo debe lidiar con una hija rebelde, cuestionadora, y un joven que aparece de un lugar lejano y cuyas ideas vienen a cambiar todo lo que ellos conocen hasta el momento.
Sin mayores pretensiones la cinta funciona como comedia, como divertimento, pero también como moraleja, especialmente para quienes vivimos en tiempos tan cambiantes.


martes, 12 de marzo de 2013

Dos películas sobre Hitchcock

En estos últimos meses el cine y la televisión, se han centrado en la vida de uno de los directores más importantes de la historia del cine, el llamado Mago del Supense, Alfred Hitchcock, aquí le echamos un vistazo a ambas.

La Chica (The Girl)

La primera en estrenarse fue esta producción para la televisión, hecha al alimón por la BBC y HBO, The Girl se basa en el libro que el biógrafo de Hitchcock Donald Spoto, escribió en el 2009 Spellbound by Beauty, en la que cuenta las no siempre sencillas, relaciones del realizador británico con sus primeras actrices.
Protagonizada por Toby Jones como Hitchcock y la bella actriz Sienna Miller como Tippi Hedren, la película se centra en la complicada relación entre "Hitch" y su nueva actriz, quien sería la protagonista de "Los Pájaros" (The Birds, 1963) y "Marnie" (1964).
Dirigida por Julian Jarrold, la cinta tiene algunos puntos interesantes como la adecuada ambientación de época, el estilo pausado de filmación, el hecho de darle una aura estilo "Vértigo", con su aire de misterio y brillante iluminación, con mucho apoyo en exteriores, los intentos de hacer justicia a la figura de Alma Reville (bien interpretada por Imelda Staunton), la esposa de Hitchcock, la cual con la digna actuación de Sienna Miller, son lo mejor de este telefilm.
Lamentablemente, es que hay muchos puntos en contra en este film. Al centrarse excesivamente en un solo punto de vista (lo que Heddren le contó a Spoto), se muestra a Hitchcok como un monstruo, un psicópata, un depredador sexual dispuesto a todo con tal de someter a su actriz. Para complicar más las cosas, Toby Jones es un desastre interpretando a Hitchcock: el maquillaje no le ayuda en nada, y su actuación es más una desesperada impostación, no sabemos en qué estaban pensando los del Globo de Oro cuando lo nominaron, porque es un desastre.
Para colmo, la cinta termina con un afirmación falsa "Marnie fue considerada por muchos, la obra maestra de Hitchcock", cuando está consideraba precisamente, como una de las fallidas.

Hitchcock

El Hitchcock de Sacha Gervassi, es al menos más entretenida. Gervassi, no se toma muy en serio su film y tampoco pretende que nosotros lo hagamos. Jugando con referencias tanto a las películas de Hitchcock, como a sus trabajos para su serie de televisión y al personaje de Ed Gain (psicópata real que inspiró al Norman Bates de Psicosis). Anthony Hopkins, tampoco luce muy bien como el director británico, pero es al menos más divertido y menos patético que Jones.
Sin embargo, la que se roba el film es la gran Helen Mirren, en su rol de una Alma Reville, que se siente desplazada por la fijación de su esposo con sus primeras actrices (apenas toca en este film), y que tiene la oportunidad de sentirse mejor al aceptar un trabajo con el guionista de Strangers in a Train, Whitfield Cook.
La película cuenta el proceso de creación de Psicosis (Psycho 1959), y suelta algunos datos interesantes, sobre cómo se escogió el libro, el guionista, el reparto (genial la aparición de James D'Arcy como Anthony Perkins)...en un plan superficial, pero al menos ilustrativo.
Cuenta también todos los aportes cruciales que hizo Alma a la película, como la idea de matar a la protagonista tan rápido, la elección de actores y sobre todo su crucial llegada a la sala de montaje, con un Hitchcock enfermo, momento en el que prácticamente salvó el film.
Son también interesantes todos los detalles que Hitchcock puso en marcha para el estreno de la cinta, muchas de ellas, prácticas recurrente del marketing cinematográfico de hoy, pero en ese entonces verdaderamente revolucionarias.
Y para terminar son bastante divertidas, las discusiones que el director británico tuvo con la censura de la época, en especial con el jefe de ellos interpretado por Kurtwood Smith.
La cinta, culmina bastante lejos de la pretensión, con un guiño al espectador, sobre la que será su próxima película, con el director hablándole a la cámara.
En definitiva, Hitchcock no pasará al cine como una gran película, pero sirve como vehículo de difusión de algunos datos de su vida, para las nuevas generaciones y es la menos mala de este par de intentos de referirse a Hitchcock. Quién sabe si algún día veremos una película que capte algo más de la esencia de este genial director.

lunes, 25 de febrero de 2013

Bipolar lovestory

Juegos del Destino

David O. Russell (Nueva York 1958), es un director, guionista y productor que viene haciendo películas desde 1997, pero que recién empezó a llamar la atención del público en 1999 con la lograda Tres Reyes, aunque su momento consagratorio llegaría el 2010 con la multinomidada al Oscar The Fighter, un sólido drama sobre un boxeador que debe pelear contra su familia, que contó de nuevo con la participación de Mark Whalberg, Chrisitan Bale, Mellissa Leo y Amy Adams, en la que demostró su talento para conseguir buenas actuaciones.
El año pasado regresa con Silver Linings Playbook (comedia que se estrenará acá con el ambiguo y horroroso título de Juegos del Destino), algo así como Libro de Jugadas Forrado en Plata, por la que ha vuelto a ser nominado al Oscar, esta vez hasta en 8 categorías y ganó al de mejor actriz.
La película cuenta la historia de Patrick Solatano, un enfermo bipolar que logra ser retirado de la institución mental donde estaba, por su madre, quien junto con su padre, se comprometen a vigilarlo para evitar que su agresividad dañe a Nikki, su infiel ex esposa.
Pero esto va ser muy difícil, debido a que Patrick se resiste a tomar su medicación y está obsesionado con lograr el perdón de su ex, y cualquier cosa parece alterarlo. Esto puede llegar a cambiar cuando una pareja de amigos le presenta, a Tiffany, una chica que también tiene problemas mentales, pero de otra índole. Ella pondrá su mundo literalmente de cabeza.
Desde los primeros fotogramas nos damos cuenta que no estamos ante una película común y corriente: vemos a un Bradley Cooper que por primera vez no parece ser él, sino a un verdadero maníaco-depresivo; la misma impresión tenemos con Chris Tucker, quien luce en este filme mucho más pausado y menos estridente de lo habitual (hasta su voz parece menos aguda).
Pero lo que llama más la atención es la aparición de Jenniffer Lawrence, desde el primer momento su presencia llena la cámara, se puede decir que ella es ya lo que algunos llaman un "animal cinematográfico", aquellos seres que no tienen que hacer mucho para que la cámara los adore. Pero no es solo su apariencia, sus gestos, o su manera de desplazarse lo que la hacen destacar, la forma cómo recita sus diálogos y termina  componiendo ese magnífico personaje  que es Tiffanny, la cual atrapa al espectador y no lo suelta hasta el final. Merecido su Oscar.
También es destacable la actuación de De Niro,  a quien después de mucho tiempo vemos en un rol diferente, componiendo a un padre preocupado y amoroso, pero también lleno de manías y cábalas, que pueden enloquecer a cualquiera.
Russell se confirma así como un gran director de actores, como ya lo hizo antes con The Fighter, cuya labor permitió que Christian Bale y Melissa Leo, se llevaron los premios a los mejores actores de reparto.
Pero no es solamente en las actuaciones donde destaca la dirección de Russell, sino también en la creación de un universo propio, bizarro y sui géneris que es el mundo de esta película, en la que poco a poco nos damos cuenta, que no hay una sola persona a la que podamos llamar mentalmente estable.
Para graficar esta inestabilidad Russell se vale de una cámara en movimiento casi constante, con muchos paneos, travellings laterales, grúas y cámara en mano, lo cual hace crea en el espectador una sensación de inquietud, que va in crescendo a medida que avanza la historia.
Pero también se vale de extensos diálogos, algunos que dicen mucho, y otros que no dicen nada, pero que son muy útiles para mostrar el sinsentido de la verborrea de muchos de los personajes. Hay muchas escenas que podemos destacar en esa línea:  el famoso encuentro entre Patrick y Tiffanny en la casa de la hermana de esta (ver foto); los diálogos entre Pat y su mejor amigo Ronnie; el curioso encuentro entre Pat y su hermano Jake; las conversaciones entre Pat y su siquiatra...pero entre todas ellas, la que es simplemente genial, es la escena coral en la casa de los Solatano, luego de la pelea en las afueras del estadio: todos parecen hablar al mismo tiempo y todos parecen fuera de sí, sin embargo no nos queremos perder ni una palabra; y cuando finalmente Tiffanny pone en su sitio a don Patrizio, nos quedamos atónitos.
Silver Linnings Playbook, termina por convertirse en el punto más alto de la carrera de Russell hasta ahora y esperamos que no se convierta en una valla muy difícil de superar, y que en el futuro nos presente trabajos aún más logrados.

viernes, 1 de febrero de 2013

Iniciando el 2013

Panorama breve sobre los estrenos con los que comenzamos este 2013, que empieza con pocas cosas para comentar.
LO IMPOSIBLE (The Impossible)
 Taquillazo de Juan Antonio Bayona, convertido en uno de los éxitos más grandes del cine español. Película que narra la odisea real de la familia Alvarez Belón, (españoles, pero que en este film parecen ingleses), y que sobrevivieron al Tsunami de las navidades del 2006 en Tailandia, uno de los peores desastres de los últimos tiempos.
La primera media hora es espectacular, Bayona hace un esfuerzo de producción grande, que no tiene nada que envidiarle a Hollywood y presenta el maremoto con gran detalle y espectacularidad. Luego a medida que los sobrevivientes se esfuerzan en salir de la zona de desastre, la película va decayendo en interés hasta convertirse en algo completamente predecible.
Incluso el encuentro final, mostrado con paneos circulares y música grandilocuente, tiene mucho de ya visto, aunque hay que reconocer que consigue conmover. En conclusión, la película sigue valiendo la pena, sobre todo por esos primeros minutos, donde destaca la interpretación de Naomi Watts.

UNA AVENTURA EXTRAORDINARIA (Life of Pi)

Las transformaciones de Ang Lee parecen no tener fin: después de iniciarse con comedias en el cine de su Taiwán natal, pasó a Inglaterra donde adaptó brillantemente una novela del siglo XIX Sense and Sensibility. Luego hizo en Hollywood el interesante drama The Ice Storm para luego regresar al oriente e incursionar en el tradicional género chino de artes marciales Wuxia con Hidden Tigher Crouching Dragon.
Luego de su fracaso con Hulk, estuvo nominado al oscar por el drama-western-gay Brokeback Mountain, para luego regresar con Se Yie un drama en mandarín ambientado en la Segunda Guerra. Por eso no nos sorprende cuando decide adaptar la novela de Yann Martel (una especie de Paolo Coelho francés) Life of Pi, un drama ambientado en la India y en el mar, que no tiene nada que ver con sus anteriores películas.
Life of Pi (no sabemos por qué se le puso aquí un título que no dice nada), narra la odisea de Pi, un náufrago que pasa en un bote salvavidas cientos de días con un tigre. La película tiene muy buenos efectos especiales, y maneja muy bien el 3D, pero carece de la profundidad que promete. Su metraje, se extiende demasiado, y aburre a pesar del inesperado giro del final. Una historia sobre la importancia de la imaginación en la vida humana, que no está mal, pero pudo ser mejor.

CRISTIADA (For a Greater Glory)

Película mexicana, sobre un hecho poco conocido de la historia de ese país, pero lamentablemente hablada en inglés, lo que le resta atractivo y realismo. Debió haberse hecho en español, sobre todo para aprovechar la mayoría de las voces de los actores latinos, pero las razones comerciales parece que pesaron más y aún así no fue suficiente para que la estrenaran en todo el país.
Cristiada narra la revolución de los cristeros, rebeldes católicos que se alzaron en armas contra el decreto del presidente Plutarco Elías, que declaró ilegal la religión y expropió sus propiedades. El tema es interesante y daba para mucho (de hecho hay otras películas al respecto), pero parte de un guión mal estructurado que pretende abarcar muchas historias y al final no es claro con ninguna.
Con tantos personajes y tan poco construidos, el espectador, sobre todo el que ignora la historia real, se pierde rápidamente y se cansa de seguir las numerosas tramas y subtramas, que además extienden la película innecesariamente. Hay muy buenas actuaciones, en especial las de Andy García, Eva Longoria y Rubén Blades, pero poco pueden hacer para salvar el film.

viernes, 18 de enero de 2013

Lo Mejor del 2012

Aunque un poquito tarde, como es habitual en todo blog de cine que se precie, he aquí nuestra lista de las mejores películas que vimos (comercialmente y no tanto), el año que pasó. Habría que comentar que este año la cartelera mejoró un poquito y pudimos ver algunas cosas que normalmente no llegan a provincia, pero todavía falta mucho. Ojalá al menos se crearan más salas. En fin, acá la lista.

1. Hugo de Martin Scorsese

Homenaje al cine del maestro Scorsese, al resaltar la figura del mago Georges Mellies uno de los pioneros del cine. Es raro ver a Scorsese haciendo una película para niños, la respuesta: la hizo para que su hija de doce años pueda verla. Pero ojo, el que sea para niños, no significa que sea una pelicula sosa, al contrario es una película interesante, con toques de humor, misterio y con una recreación de un París de ensueño de comienzos del siglo XX.
La película, que rebosa de amor al cine en cada fotograma, es también una de las que más provecho le ha sacado a la remozada técnica del 3D. Las escenas en la estación del tren, son memorables.
2. Argo de Ben Affleck

Hablamos de esta cinta en el último post: Affleck se consolida en su puesto de director al contarnos esta historia basada en hechos reales, sobre cómo una falsa película de Hollywood salva la vida de unos rehenes norteamericanos.
Con muy buen casting (sensacional la dupla Arkin-Goodman), un excelente manejo de la tensión (que va en un intenso crescendo),  buena recreación de época y unas pinceladas de ingenioso humor negro, Argo se ve con interés de principio a fin.
3. El Árbol de la Vida (Tree of Life) de Terrence Mallick

Mallick siempre saliéndose de lo común, nos presenta la historia de una familia con un padre muy severo y una madre amorosa, y unos hijos que viven entre el amor y la autoridad. Sin embargo, esto es un decir porque la línea argumental que sigue es muy débil, la historia es casi un pretexto y la narrativa de la película no sigue un orden tradicional.
Más que contarnos una historia, Mallick nos ofrece a través de bellísimas imágenes, un canto a la vida, un poema de intenso lirismo, que es una delicia visual, aunque al espectador tradicional puede desconcertarle este estilo.
4. Skyfall de Sam Mendes

La mejor película de Bond de las últimas 3 décadas. Sam Mendes el director de la poco valorada Road to Perdition y la extraordinaria American Beauty, logra relanzar una franquicia que parecía destinada a su despersonalización total.
En esta ocasión Bond reaparece, luego de que todo el mundo lo creía muerto, para acudir en ayuda de su jefa M, quien parece ser el blanco, de un misterioso terrorista. Skyfall es a la vez un retorno al Bond más clásico y una ruptura con algunos elementos de la serie. Una apuesta arriesgada que felizmente da muy buenos resultados.
5. Un Reino Bajo la Luna (Moonrise Kingdom) de Wes Anderson


No sé cuándo fue la última vez que vimos algo de  Wes Anderson en el cine. Felizmente esta vez llegó siquiera a Lima algo de este director independiente norteamericano, quien volvió a sorprendernos con esta cinta sobre dos chicos (uno de ellos scout y la otra una niña aburrida) que deciden escaparse de sus casas, y vivir en el apacible bosque de una isla al norte de los Estados Unidos.
Ambientada en la época de los 60 (época que Anderson adora) y con un superreparto que incluye a estrellas y a habituales como Bruce Willis, Bill Murray, Frances Mc Dormand, Edward Norton, Jason Schwartzman y Tilda Swinton esta comedia cuenta con una estupenda fotografía, un excelente diseño de producción y un tono de humor ligero y bizarro que se mantiene durante todo el film y que se convierte en su atractivo principal. Es la mejor cinta de Anderson desde The Royal Tennenbaums.
6. Historias Cruzadas (The Help) de Tate Taylor

Una de las más agradables sorpresas del año, el director Tate Taylor basándose en el best seller de Kathryn Stockett, nos cuenta la historia de Skeeter, (sensacional Emma Stone) una joven rebelde, del sureño estado de Mississippi en Estados Unidos, en plena segregación racial, quien se atreve a convertirse en la voz, de todas las sirvientas negras, y todos los problemas que sufrían, al criar a los hijos e hijas de los blancos ricos.
Además de contarnos la historia de manera ágil y con buenos momentos de humor, Taylor le saca el jugo a Emma Stone, quien se revela aquí como una actriz con mucho futuro.
7. El Artista (The Artist) de Michel Hazanavicius

¿Una cinta muda en pleno siglo XXI, y en blanco y negro, en la era del 3D? Así es, contra todo pronóstico esta cinta francesa se convirtió en un suceso, rindiendo homenaje a una de las mejores etapas del cine: los últimos días del cine silente.
Con una historia atractiva que contar, unas excelentes interpretaciones (descubiertos dos nuevos talentos: Jean Dujardin y la argentina Berenice Bejo), y una muy buena recreación del Hollywood de fines de los 20, El Artista llegó para hacernos recordar que el cine es básicamente un lenguaje de imágenes, algo que no debería olvidar nadie que quiera dedicarse a este hermoso arte.
8. El Espía que sabía demasiado (Tinker, Taylor, Soldier, Spy) de Thomas Alfredson

El director sueco Thomas Aldredson, a quien conocimos por la película de vampiros "Déjame Entrar", debuta en el cine británico, con una nueva versión de la novela de espías de John Le Carré: Tinker, Taylor, Soldier Spy.
En ella, el retirado espía Smiley, es llamado de vuelta al servicio, para investigar a un infiltrado en las altas esferas, quien es el culpable de varias muertes de agentes británicos, en misiones. Con un buen manejo del timing, y un excelente reparto encabezado por Gary Oldman, Alfredson nos cuenta de manera digerible, una complicada historia de traiciones, intrigas, y secretos sin revelar, que se presentaba difícil desde la novela.
9. Los Descendientes (The Descendants) de Alexander Payne

Aunque no se trata de la mejor película de Payne, Los Descendientes, confirma las dotes de este buen director. George Clooney interpreta a un esposo que descubre cuando su esposa está en coma, que lo engañaba con otro. Más que una historia de celos e infidelidad, Payne nos cuenta la tragedia de una familia que ya estaba destruida antes de este hecho, y la forma cómo sus miembros intentan recomponerla.
Tiene momentos de muy buen cine, como por ejemplo cuando Clooney descubre el engaño o el inolvidable e imborrable plano final frente al televisor.
10. Un Papa en Apuros (Habemus Papam) de Nanni Moretti

Después de mucho tiempo, podemos ver algo de cine italiano. Esta vez se trata de una simpática comedia situada en El Vaticano: ha sido elegido un nuevo Papa, pero en una crisis de identidad de último momento, el nuevo pontífice decide no asumir el cargo. Atemorizados, la curia romana llama a un siquiatra (encarnado por el director Moretti) para que lo trate, pero las cosas se complican aún más con una desaparición y el siquiatra se ve obligado a interactuar y pasar el tiempo con cardenales de todo el mundo, porque no puede salir de El Vaticano.
A pesar de tratarse de una visión particular de El Vaticano, Moretti no cae en excesos. su humor siempre es muy fino y cuenta una historia divertida, solo que el final resulta muy pesimista.

jueves, 10 de enero de 2013

Panorama de Fin de Año 2012

Panorama de Fin de Año 2012
Una rápida a las películas que llegaron (muchas de ellas con retraso) en el últiimo mes.
Argo

Por fin llegó a provincias esta aclamada película de Ben Affleck y para variar, lo hace casi en forma desapercibida, en horarios difíciles y con poco tiempo en cartelera, en fin el mismo via crucis que sufren casi todas las buenas películas que se estrenan en este país.
Affleck confirma que es uno de los directores con mejor proyección para los próximos años, contándonos una historia muy diferente a la de los años anteriores, esta vez se trata de una historia real, poco conocida, la del rescate de unos norteamericanos de la embajada del Canadá en Irán en 1980. Narrada con nervio y maestría, Affleck rinde homenaje a la animación, al documental (escenas iniciales) al cine de clase B, como al del género de espías, manteniendo en vilo al espectador durante casi todo el metraje. Si la dejaron pasar, encuentrénla y veánla.

Amigos (Intochables)

Otra buena película maltratada, y más todavía por ser una película no hollywoodense (francesa para el caso). Felizmente a pesar del poco tiempo en cartelera, una relativa cantidad de gente acudió a verla y disfrutar de este ejemplo de la buena comedia francesa.
Ganadora de varios premios (César al mejor actor y Mejor Film Europeo por ejemplo) y prenominada al Oscar a la mejor película extranjera (al final no quedó entre las 5), la cinta cuenta la historia de Philippe y Drisse, un millonario tetrapléjico y un ex presidiario, quienes contra todo pronóstico se hacen amigos, al convertirse este último, en el enfermero del primero. A pesar de estos elementos que anuncian un melodrama, Amigos es una comedia ágil, que arranca muchas carcajadas especialmente por la intervención del poco conocido actor Oliver Sy, quien muestra aquí todas sus dotes naturales de comediante. Con un evidente mensaje moralista, la película sin embargo, se deja ver sin problemas de principio a fin.

El Hobbit (The Hobbit)

La esperada película de Peter Jackson, al contrario se estrenó con bombos y platillos, en casi todas las salas y casi todos los horarios y a pesar de todo ello resultó decepcionante.
Si bien la tecnología de los 48 cuadros por segundo (lamentablemente muy pocas salas en el país lo ofrecieron), le da una brillantez y realismo a las imágenes, sin precedentes, la historia que nos cuenta Jackson, trae poco de novedoso. Y es que Jackson recurre a material sin usar de la trilogía del Señor de los Anillos, para poder estirar esta historia de Tolkien, que entró en un libro pequeño.
Lo mejor: la impactante historia de la caída del reino de los enanos por Smaug y la llegada de los enanos a la casa de Bilbo. Lo peor: los diálogos forzados entre Gandalf, Galadriel, Saruman y Elrond, en la ciudad de los elfos. Sin duda será otro éxito de taquilla, pero es un retroceso con respecto a la anterior saga.



Ralph el Demoledor (Wreck it Ralph)

Una de las sorpresas de la temporada de fin de año. Ralph es el villano de un juego de Arcade, máquinas conocidas acá como pinballs y con las que este crítico y muchos otros colegas jugaron duro en los años 80. Cansado de ser el malo de la película, Ralph abandona su juego en busca de una medalla que lo convierta en héroe y así poder ser considerado un compañero por sus enemigos. Sin embargo, en este empeño va llevando el caos consigo a dos juegos vecinos Hero Duty y Sugar Race; es en este último juego, donde se encontrará con un personaje casi tan sui géneris como él.
Con una gran carga sentimental (quienes jugaron con una de estas máquinas definitivamente se engancharán con el argumento), una excelente construcción de personajes (en especial el de la desadaptada Vanelope) con los que es muy fácil identificarse, la película es entrañable y tiene un gran mensaje final. Nominada a mejor largometraje animado.