miércoles, 6 de agosto de 2014

Blockbusters 2014

Capitán América y el Soldado de Invierno (Captain America: The Winter Soldier)
El primer blockbuster del año fue una sorpresa agradable, luego de que la primera película del Capitán América no convenciera mucho. En esta ocasión el héroe debe enfrentar una conspiración de gente que quiere desbaratar S.H.I.E.L.D. y cuyos enemigos son bastante poderosos. Pero entre sus enemigos cree reconocer a un viejo amigo.
Yendo directo al grano, sin perderse en argumentos complicados, la película es fácil de seguir y además contiene escenas de acción que están bien planificadas, especialmente el primer atentado contra Nick Fury y la batalla final. Además la química entre el capitán y viuda negra funciona.

Godzilla
Otra agradable sorpresa. Luego del desastre de la versión de 1998 , no habían muchas esperanzas de que Hollywood saque algo decente sobre Godzilla, pero luego varios años de preparación, aprendiendo a respectar al original japonés, superó el reto. 
En esta ocasión Godzilla más que un monstruo que ataca es una fuerza de equilibrio en la naturaleza, aunque los seres humanos no se den cuenta de ello. A pesar de un reparto que funciona bien (especialmente por Bryan Cranston  y el japonés Ken Watanabe) y que le da seriedad a la película, lo que destaca en el film es el monstruo, tratado ahora sí, como se debe.

Transformers 4. La Era de la Extinción (Transformers: Age of Extinction) 
¿Qué le pasa a Michael Bay? es lo primero que uno se pregunta luego de ver este megabodrio. Parece que alguien le hubiera convencido de que el éxito radica en meter acción, y más acción sin ningún momento de respiro, porque eso es lo que es este Tranformers, una sucesión de peleas sin ton ni son, que al comienzo pueden deslumbrar, pero que luego terminan golpeando tanto nuestros sentido que aburre y encima dura ¡tres horas!
La historia de los nuevos protagonistas tampoco convence, por más esfuerzos que hacen Mark Whalberb y Stanley Tucci, no pueden hacer nada por sacar adelante personajes tan estereotipados y mal construidos.

El Planeta de los Simios: Confrontación (Dawn of the Planet of the Apes)
Lanzada como el gran Blockbuster de esta temporada, esta secuela de la nueva saga basada en la novela de Pierre Boule no decepciona. La historia se sitúa varios años después de la película anterior, los simios han evolucionado, han creado su propia sociedad con sus leyes, han aprendido a leer y a decir algunas palabras.
Los humanos por su parte, han estado apunto de extinguirse y los que sobreviven llegan cerca de este reino a tratar de activar una hidroeléctrica. La desconfianza de ambos bandos encarnados en Koba, un simio que odia a los humanos y Dreyfus el líder humano que los desprecia, los empujará a la confrontación del título.

Si bien el comienzo es algo lento y de acciones predecibles, la película agarra ritmo hacia la mitad y  no lo suelta. Las escenas de las batallas están bien trabajadas, aunque lo que es invalorable e imborrable son los momentos finales entre César y Malcom, y sobre todo el plano en el que cierra la película, que representa el ascenso imparable de la nueva especie dominante. Alguien debería convencer a la Academia que el gran trabajo de Andy Serkis como César y Toby Kebell como Koba, merecen al menos una nominación. 

jueves, 31 de julio de 2014

Dos Hallazgos Independientes

Autores Anónimos (Authors Anonymous de Ellie Kanner 2014)

Navegando nos encontramos con esta pequeña comedia independiente protagonizada y hecha a mayor gloria de Kayley Cuoco, la famosa Penny de The Big Bang Theory. Ella interpreta a una aspirante escritora que forma parte de un curioso grupo de también aspirantes a escritores que están obsesionados por publicar: tenemos entre ellos a un oculista y su esposa (los fundadores del grupo), un repartidor de pizzas, un émulo del escritor Tom Clancy y un don Juan bueno para nada.
La comedia no tiene ninguna otra pretensión que hacer reír y burlarse del mundillo de los autores de best sellers, y lo logra sin problemas, a pesar de que Cuoco prácticamente repite su papel de la serie, las situaciones muchas veces ridículas de la película y la exageración de los personajes (algunos de ellos realmente patéticos, pero a la vez entrañables) la hacen muy divertida.
Si bien por momentos se abusa del estilo reality, la cinta logra el cometido de entretener, mucho mejor que otras que se estrenan en cientos de salas con mucho bombo y platillo.

Una Novia Ideal (Dark Horse, Todd Solondz 2011)

Una vez más un título errado casi nos hace perder una buena película. En este caso se trata de uno de los últimos trabajos de Todd Solondz, uno de los directores emblemáticos de la explosión de cine independiente de los años 90, que se estrenó acá con el título horroroso de Una Novia Ideal cuando el título original es Dark Horse, que es el equivalente gringo a nuestra expresión oveja negra. ¿Hasta cuándo tendremos que soportar estos cambios sin sentido?
Aunque al afiche que mostraron acá vendía la idea de una comedia romántica, se trata en realidad de una comedia muy negra,  sobre la relación entre dos personajes perdedores Abe, un coleccionista de juguetes que trabaja con su padre y Miranda, una mujer que sufre de depresión crónica.
A pesar de no tratarse del mejor trabajo de Solondz (después de que hizo Happiness la valla le quedó muy alta), es un trabajo bastante digno y por encima del promedio de nuestra alicaída cartelera. Solondz es un hábil narrador de historias y sabe dirigir a sus actores, así que en esta cinta tampoco decepciona. Lástima que pasara tan brevemente por nuestras pantallas.

sábado, 7 de junio de 2014

El Documental en su mejor momento

El género documental siempre ha sido importante en el cine, y si nos ponemos rigurosos, debemos decir que el cine nació como documental. Pero luego con la aparición de la ficción, siempre pareció quedar un poco relegado a pesar de  excelentes trabajos de pioneros como Vertov o Flaherty, quienes hicieron obras maestras, consideradas entre lo mejor de la historia del cine.
En las últimas décadas, sin embargo, nuevos directores y nuevas películas documentales se van abriendo camino y nos dan razones para creer que nos encontramos en el mejor momento del documental.En estos últimos meses hemos tenido la oportunidad de apreciar tres importantes ejemplos que detallamos a continuación.

Sigo Siendo (Kackkaniraqmi) de Javier Corcuera. 
Hasta la fecha el mejor trabajo de este documentalista peruano, que ha hecho carrera en España y eso que sus dos trabajos anteriores (La Espalda del Mundo e Invierno en Bagdad), eran ya bastante buenos. Corcuera hace un recorrido por la música peruana, empezando por la selva, luego por el zapateo de la música negra de la costa en El Carmen, pasando por la música y la danza andinas, para terminar nuevamente en la costa con la música criolla de la vieja guardia.

Además de su impecable acabado visual (hay que ver esos encuadres del bote navegando en un río de la selva, o de los danzantes negros en un cortejo fúnebre en el cementerio), Corcuera logra un trabajo documental invalorable, al rescatar la diversidad musical peruana, que en algunos casos ya se está perdiendo. Lástima que el documental, tuvo muy poca difusión. Sin embargo no es difícil de conseguir, quienquiera que se sienta peruano, debería verlo.

El Acto de Matar (The Act of Killing) de Joshua Oppenheimer

Este documental es sencillamente increíble. El director, Joshua Oppenheimer, logra contactar, luego entrevistar, y seguir el día a día, de unos asesinos en masa, de una de las dictaduras más feroces del mundo, la de Suharto en Indonesia, allá por los años 70. 

El trabajo llega a un nivel pocas veces visto, cuando el director no solo les hace confesar sus crímenes con todo lujo de detalles, sino que los hace reactuar esos cruentos actos y hasta permite hacer una especie de recreación poética (el número musical born free que aparece al inicio y casi al final de la cinta) de esas muertes. No he visto nunca un documental que llegue a tanto y sin caer en excesos. Fue una gran injusticia que no se le otorgara el Oscar.

 Las Historias que Contamos (Stories we Tell) de Sarah Polley

Sarah Polley es una actriz canadiense talentosa, que ya mostraba sus dotes desde niña, cuando tuvo un rol entrañable en la cinta de Terry Gillian, Las Aventuras del Barón Munchausen. Luego de trabajar para directores interesantes como Atom Egoyan, George Romero o la española Isabel Coixet (con quien hizo una dupla memorable), pasó a la dirección con Far from Her, un interesante drama sobre el Alzheimer.

Ahora regresa con este trabajo bastante personal, sobre una historia familiar que involucra a su madre, su padre, sus hermanos y otro supuesto padre. Es un trabajo que algunos dicen que es un pseudocumental y otros que es docuficción, lo cierto es que tiene todas las características de un documental, aunque se permite algunas licencias. ¿Cuánto hay de verdad en él? es lo de menos, lo importante es que Polley logra un trabajo muy atractivo, original, bien acabado, que la confirman como una interesante realizadora a seguir.
Esperemos encontrarnos con más trabajos así y que el documental siga abriéndose camino en el mundo del cine y llegue cada vez a más personas.

sábado, 31 de mayo de 2014

Las Mejores del 2013

Como ya es habitual presentamos nuestra lista de los mejores estrenos comerciales del año que pasó. 2013 fue un año en el que la cartelera no estuvo muy animada, sino hubiera sido por algunos estrenos de fin de año, y las películas que llegaron en festivales y circuitos alternativos, estaríamos lamentándonos de uno de los años más pobres cinematográficamente hablando, de la última década.
En fin, aquí está la lista.

1. Gravedad (Alfonso Cuarón)

Cuando pensábamos que Cuarón ya estaba alistando maletas para regresar a México, nos sorprende con esta pelíciula, que es cine en estado puro: una historia sencilla que contar (dos astronautas desconectados de su nave y perdidos en la inmensidad del espacio), poderosas imágenes y saber narrar.

La actuación de Sandra Bullock es notable y levanta un personaje, que de haber caído en otra actriz habría lucido melodramático o exagerado. La película cuenta además con uno de los mejores usos del 3D de los últimos años.

2. Springbreakers (Harmony Korine)

A pesar de una primera media hora intrascendente y poco original (parece sacada de un reality de E!), Springbreakers se convierte luego de la aparición del personaje de James Franco en un otra película. Korine toma lo que parecía ser otra película sobre adolescentes y gangsters y la transforma en una reflexión sobre la naturaleza del mal y su poder de atracción para los chicos de hoy.

Notable actuación de James Franco y del cuarteto de chicas que lo acompaña (Vanessa Hudgens, Selena Gómez, Ashley Benson y Rachel Korine). Se prepara segunda parte, sin Korine, lo cual es suficiente como para no verla.

3. El evangelio de la carne (Eduardo Mendoza)

Eduardo Mendoza sorprende con una obra de madurez, luego de sus aventuras juveniles con "Mañana te Cuento", una película coral en la que cuenta varias historias centradas en la caótica Lima contemporánea: un policía que quiere hacer hasta lo imposible para salvar a su esposa que tiene una enfermedad terminal, un ex chofer alcohólico que busca redención, y Narciso un chofer de combi, líder de un grupo de barristas de la U, quien quiere sacar a su hermano de la cárcel.

La forma cómo narra las historias mezclando personajes, dosificando escenas de acción, con otras de drama y otras de reflexión, confirma a Mendoza como un cineasta a seguir. El final, con un montaje al estilo Coppola (en su trilogía de El Padrino), es de lo mejor que hemos visto en el cine peruano de los últimos años. 

4. Amour (Michael Haneke)

El austríaco Haneke nos trajo esta conmovedora historia de una pareja de ancianos, que viven solos, y cuya vida se ve alterada por la llegada de una penosa enfermedad, que afecta a la señora convirtiéndola en un ser totalmente dependiente.

Haneke muestra su habitual buena mano para dirigir actores y logra sacar lo mejor de la pareja protagónica, Emanuelle Riva y un inspiradísimo Jean-Louis Trintignant. A pesar de la distancia que se toma el director a la hora de contarnos su historia, es imposible no conmoverse ante un film así.

5. Silver Linings Playbook (David O. Russell)

Luego del gran éxito de The Fighter, David O. Russell, muestra su buen un momento con esta comedia que hasta el momento es el más logrado de sus trabajos. Un Bradley Cooper mejor dirigido que nunca, es un ex paciente siquiátrico que sale para tratar de vivir con sus padres, luego de que su ex mujer pusiera una orden de restricción contra él.

En esas circunstancias conoce a Tiffany (insuperable Jenniffer Lawrence), una chica casi tan desequilibrada como él. Y lo que parece imposible surge, un romance entre dos seres cuyas vidas han sido un desastre. Buenas actuaciones, un humor bien manejado y un final, aunque previsiblemente feliz, coherente, hacen de esta cinta una agradable sorpresa. Lástima que Russell perdió el rumbo con la sobrevalorada American Hustle.

6. Bestias del Sur Salvaje (Benh Zeitlin)

¿Hiperrealismo o realismo mágico? El fin de un mundo a través de los ojos de Hushpuppy, una niña de 6 años, que debe hacer frente a una vida de miseria y a la vez cuidar a su padre alcohólico. Situada en un imaginario y pobrísimo punto del Sur de Estados Unidos, el director Benh Zeitlin nos provee unas poderosas imágenes, que será difícil sacar de nuestros recuerdos.

Si Zeitilin ha logrado esto con su largo debut, no queremos esperar lo que logrará en los próximos años. Que la suerte lo acompañe.

7. The Master (Paul Thomas Anderson)

El siempre polémico Paul Thomas Anderson, nos cuenta la enrevesada relación entre un ex marino, con tendencias psicóticas y Lancaster Dodd (el gran Phillip Seymour Hoffman probablemente en su último mejor rol), el poderoso líder de una secta de mediados del siglo pasado, a quien algunos críticos relacionan con la Cientología.

Como casi todos los trabajos de Anderson, no se trata de una cinta fácil de ver, en especial por estos dos personajes repelentes, pero el buen trabajo actoral (a destacar la presencia de una cada vez más segura Amy Adams), y la maestría narrativa de Anderson, hacen de The Master una obra redonda.  

8. Before Midnight (Richard Linklater)

Y Linklater lo hizo. Después de dejarnos algunas dudas con Before Sunset, regresa ahora con la inolvidable pareja compuesta por Ethan Hawke y Julie Delpy (además guionistas del film), para traernoslos ahora diez años mayores, y además formando una familia .

Aunque siguen siendo el centro de la historia, en esta ocasión intervienen más personajes, enriquciendo la trama (notable la larga secuencia del almuerzo); y aunque el escenario en que se mueven parece de cuento de hadas, la historia de ambos deja de lado el romanticismo de las historias previas para converger en un fuerte drama familiar, además con final incierto. ¿Vendrá Before Noon?

9. El conjuro (James Wan)

James Wan se va confirmando como uno de los artesanos más hábiles del cine de terror de los últimos años. Ahora regresa con la historia de una pareja de expertos en fenómenos paranormales, los Warren, quienes son llamados por una familia, que vive atormentada por una serie de fenómenos que ocurren en su casa y que no los dejan vivir en paz.


Si bien lo mejor la película está en la primera parte (la segunda es más convencional), pues el realizador hábilmente genera atención más sugiriendo que mostrando elementos, que no están en el campo visual; el balance del film es positivo.

10. Captain Phillips (Paul Greengrass)


El director de la saga de Bourne, y de United 93, regreso con un interesante thriller de acción, basado en un hecho real, que cuenta la historia real del capitán, Richard Phillips quien fue secuestrado por piratas somalíes hace algunos años.

Convertido en un experto de las cintas de acción, Greengrass narra con buen oficio la toma del barco y las luchas entre la tripulación y los piratas. Sorprende también por los otros giros de la historia que no hacen presagiar el final feliz, con el que concluye el film.

viernes, 7 de febrero de 2014

El Maestro está de vuelta

Blue Jasmine


Cate Blanchett: Jasmine es el rol de su carrera.
"El problema con Woody Allen, decía un estimado profesor de cine, es que cree que tiene que hacer una película por año", y claro que con esa convicción te saldrán buenas películas, pero también algunas malas. A veces las buenas se hacen esperar, sobre todo cuando para verlas hayamos tenido que ver desgracias como De Roma con Amor (From Rome With Love, 2012) o Conocerás al Hombre de tus Sueños (You Will Meet a Dark Tall Stranger, 2010). Felizmente Allen todavía es capaz de sorprendernos y lo demuestra con creces en Blue Jasmine o simplemente Jasmine como la han titulado en nuestro país.
 La película cuenta la historia de dos hermanas, Jasmine la primera de ellas acaba de llegar de Nueva York a pasar una temporada en la casa de su hermana Ginger (en realidad no son exactamente hermanas, son hijas de diferentes padres ya que fueron adoptadas), y no solo está en la ruina sino que también tiene problemas nerviosos. Mientras trata de rehacer su vida, altera la vida de todos la rodean, y sus añoranzas por su pasado de gloria, le traerán más de un problema.
 A pesar de tratarse en muchas formas de una típica película de Woody Allen, con personajes femeninos fuertes, mucho peso en los diálogos y abundantes tomas en exteriores, es al mismo tiempo una película diferente: Se ambienta en Estados Unidos, pero el escenario es el soleado San Francisco de la costa oeste en lugar del habitual y algo más gris Nueva York de la costa este. No hace falta decir que le saca el jugo a la ciudad, con estupendas locaciones y muy buen aprovechamiento de la luz natural en varias escenas.
 Pero hay otra novedad, Allen recurre en esta película al uso de insertos, al principio da la impresión de que son simples flashbacks, pero el uso que se hace de ellos sin previo aviso, en aparente desorden temporal y mezclándolos con el presente, nos confunden, haciéndonos meter de lleno en el mundo de las peligrosas alucinaciones de Jasmine que luego adquieren plena significación al final, cuando nos brindan la información sobre toda la trama, un recurso parecido al que usó Atom Egoyan en Exotica (1994) y antes que él, el japonés Takeshi Kitano en muchas de sus películas (Hanna Bi 1997, Brother 2000, Kikujiro no natsu 1999)
 Se ha dicho hasta el hartazgo que Allen es un gran director de actrices, y aquí lo comprobamos una vez más. Cate Blanchett, una actriz talentosa que ya ha dado buenas muestras de sus dotes, logra con Jasmine el papel de su vida, complejísimo rol, pues es un personaje con muchos matices que a pesar de su antipatía no es malo, sino producto de un mundo materialista, apegado al lujo y a la apariencia, y cuando ese mundo se viene abajo, no sabe vivir sin él.
 A través de gestos nerviosos y a veces calmados, a través de numerosos cambios en las inflexiones de su voz, a través de miradas ensoñadoras y perdidas, Blanchett se mete de lleno en su personaje y a nosotros con ella.
 Si bien es cierto el elenco que la acompaña (Alec Baldwin, la inglesa Sally Hawkings, Peter Sarsgaard, y Bobby Cannavale) hace una destacada labor (en especial Sarsgaard, quien está brillante en la escena de la discusión en el auto), el personaje que interpreta Blanchett tiene tanto peso, que su luz (o su oscuridad, si se quiere), termina por opacar al resto.
 Cate Blanchett está particularmente genial en la escena final, bella, lograda pero al mismo tiempo desoladora, desesperanzandora, poseedora de una fulminante desazón que puede durar días. Por más que pensamos, no se nos ocurre otra actriz de la filmografía de Allen o fuera de ella, que haya logrado tal efecto.
Allen, el maestro ha regresado, esperemos que para la próxima no tarde mucho tiempo.



domingo, 20 de octubre de 2013

Una Conversión

El Evangelio de la Carne
El Evangelio de la Carne,  es la quinta película de Eduardo Mendoza, luego de unas primeras cintas más de corte comercial (de las que todos recuerdan Mañana te cuento 1y 2) y se presentó con gran éxito en el Festival de Lima, donde además de ganar algunos premios, fue una de las preferidas del público, con proyecciones a sala llena, y aplausos de pie al finalizar los créditos.
El Evangelio de la Carne (título algo equívoco) cuenta varias historias, entre ellas la de Gamarra, un policía encubierto cuya mujer sufre una grave enfermedad que la tiene postrada y él no tiene el dinero para tratarla, junto con él trabaja Ramírez, otro policía que se ha metido en problemas por el vicio del juego. A ellos se les acerca Nancy, una chica que vende software ilegal en un puestos de un mercado, que al principio intenta ayudar a Gamarra, pero luego solo le da problemas.

La otra historia es la de Félix, un alcohólico chofer de autobús, que intenta ingresar a la hermandad del Señor de los Milagros, como manera de expiar un pecado de su pasado que causó la muerte de varias personas y finalmente está la historia de Narciso, el jefe de una barra brava de la U, quien intenta desesperadamente sacar a su hermano de la correccional de menores, antes que cumpla la mayoría de edad.
Al estilo del Robert Altman de Shortcuts o el González Iñárritu de Amores Perros, El Evangelio de la Carne, va hilvanando y alternando con maestría y buen ritmo, los personajes y las historias, dando como resultado una narración eficaz, y una película atractiva.
Esto es fruto de un guión muy bien trabajado del propio Mendoza con Úrsula Vilca, pero además de una edición que sabe manejar efectivamente los tiempos, acelerando donde debe, a pesar de tratarse de historias a veces tan diferentes. Justo en el montaje alterno del final, es donde más destaca el talento del editor Eric Williams, con una intercalación de imágenes y música, digna de los Padrinos de Coppola.
Hay también un buen uso de la cámara en mano, sobre todo en las escenas de persecución a cargo de Mario Bassino, quien le saca buen provecho al HD.
Pero no solo son estos aspectos técnicos los que hacen que El Evangelio de la Carne sea una gran película, sino también, el gran nivel de todos los actores que participan aquí. Junto al talento de los ya conocidos Giovanni Ciccia,  Lucho Cáceres, Norma Martínez, Ismael Contreras, Jimena Lindo, Víctor Prada y Aristóteles Picho, tenemos también una destacada participación de figuras jóvenes Sebastián Monteghirfo y Cindy Díaz. Nadie desentona en sus papeles, nadie sobreactúa y todos están muy por encima del promedio.
Por todas estas razones El Evangelio de la Carne es no solo la mejor película de Mendoza, sino también el mejor estreno nacional de este 2013, y quizá una de las mejores película peruanas de los últimos diez años. Esperemos que el público de todo el país la apoye tal y como, la apoyaron en este último Festival de Lima.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Blockbusters 2013

El verano estadounidense (invierno para nosotros), es la temporada mayor para los grandes estrenos cinematográficos o blockbusters. Este año han sido un poco decepcionantes, aunque un poco tarde, aquí comentamos algunos.
EL HOMBRE DE ACERO (Man of Steel)
La mayor decepción y no tanto porque sea mala (aunque de todas maneras lo es), sino porque se esperaba mucho de ella, luego del fracaso comercial de Superman Returns (Bryan Singer 2006) y de lo que podía hacer el director de 300 o Watchmen, Zack Snyder.

Pero la película no funciona desde el comienzo: un Krypton terrorífico mezcla de primitivismo y tecnología, espanta. Luego el narrar la historia de un Clark Kent buscándose a sí mismo, empleando mal los recursos de una Road Movie y la narración en Flashback para continuar en un absurdo encuentro entre Clark y Luisa Lane (¿cómo se les ocurre Luisa conozca desde el comienzo que Clark no es superman?)  hasta ese absurdo final, en el que recién aparece el Kent periodista con lentes.
Solo el villano, interpretado por Michael Shannon, ayuda a darle un poco de dignidad a una película, que ha logrado hacernos sentir seguros de dos cosas: 1. La película de Bryan Singer no era tan mala y 2. Al parecer tendremos que esperar mucho tiempo, para que se supere la hoy clásica versión de Donner del 77.

EL LLANERO SOLITARIO (The Lone Ranger)
Otra decepción mayúscula, casi tanto como lo fue Man of Steel. No entendemos que quiso hacer Verbinski el director de esta cinta: si una parodia del personaje o algo serio. Al final no es ni una cosa ni la otra. El personaje de John Reid que encarna Armie Hammer es tan insulso, y cabeza hueca que es imposible identificarse con él, así sea una parodia.

Incluso el personaje de Toro, que sale menos dañado de la película, también ha sido denigrado, no es el indio inteligente y reflexivo que guiaba los pasos de su amigo blanco, sino un expulsado de su tribu, con desequilibrio mental y que la mayor tiempo actúa como payaso. Y qué podemos decir de la cereza que adorna el pastel: cambiar el significado de la frase kemo sahbee de amigo sincero, a hermano equivocado, es por decir lo menos ofensivo.
Sabemos que las adaptaciones y las parodias son libres y que los guionistas y directores pueden tomarse ciertas licencias, pero creo que esto es demasiado, esas libertades no les deben dar derecho de maltratar a un personaje de este modo. Es una pena, tuvieron una linda historia entre sus manos y la han echado a perder, por muchos años pues sería raro que alguien se atreviera a volver a adaptar esta historia después de la masacre de la que ha sido víctima
.
G. I. JOE: LA VENGANZA (G.I. Joe: Retaliation)
Luego del gran fracaso del primer G.I. Joe, los productores han intentado darle un buen empujón a la serie tomado decisiones arriesgadas, para tratar de conservar la franquicia. Entre esas decisiones están eliminar a Duke en los primeros 20 minutos de la cinta, ignorar a un nutrido grupo de personajes del primer G.I. Joe como el general Hawk,  Ripcord, a Cover Girl  y a Scarlett, y  traer a personajes que no aparecieron en la primera como Jaye Roadblock (Dwayne Johnson) Jaye (Adrianne Palicki) y el general Joe Colton (Bruce Willis).

Del lado del mal también hay bajas, han desaparecido The Doctor y La Baronesa y a  Dextro casi no le han dado cámara, han incluido también un par de villanos más: Zartan y  el doble del presidente, quien está a punto de iniciar una guerra nuclear de apocalípticas consecuencias. Al final: otro blockbuster más perfectamente olvidable.

STAR TREK : EN LA OSCURIDAD (Star Trek: Into the Darkness)
Cuando JJ Abrams, volvió a contar la historia de Star Trek, centrándose en los días jóvenes de la tripulación del Enterprise, tuvimos muchas dudas, era un desafío enorme, pero poniéndole pasión y esfuerzo recreó dignamente a los personajes, y contó historias emocionantes.


Ahora regresa con otra historia de un personaje misterioso que llega a sembrar el caos a la tierra y luego a poner en peligro la seguridad espacial. Abrams no se hace problema: la historia es sencilla, y el desarrollo de la trama muy dinámico, con logradas escenas de acción y efectos especiales, que le dan un atractivo a la cinta, la cual atrapa también por su ritmo, que no da respiro.
El resultado final, quizá no sea tan bueno como en la primera, pero de todas formas es un película lograda, que cumple y que mantiene viva la serie. Mientras, nos preparamos con ansias para recibir las nuevas historias de Star Trek que nos traerá Abrams.

TITANES DEL PACÍFICO (Pacific Rim)
Guillermo del Toro logra llevar al cine por fin uno de sus temas favoritos: las sagas de robots gigantes, inspirados definitivamente en los ánimes televisivos y series japonesas que vio hace años, como Mazinger Z, El Hombre de Acero,  Ultraman o que se han visto más recientemente como Evangelion.

Del Toro nos presenta directamente el tema: enormes criaturas prehistóricas yacían todo este tiempo bajo el fondo del mar y algo las ha despertado. Luego de destrozar varias ciudades, la humanidad crea robots gigantescos para enfrentarlas con éxito al comienzo, pero cada vez salen más y aprenden a defenderse mejor, por lo que cuatro conductores de estos robots deciden ir a la brecha por donde salen los kaijus, en un intento desesperado por sellarla.
Aunque la historia no es muy original, no está muy bien contada y los personajes apenas están esbozados, Pacific Rim emociona, entretiene y sorprende con los efectos especiales. Nunca hemos visto robots gigantes pelear con tanta precisión en el cine.