viernes, 7 de febrero de 2014

El Maestro está de vuelta

Blue Jasmine


Cate Blanchett: Jasmine es el rol de su carrera.
"El problema con Woody Allen, decía un estimado profesor de cine, es que cree que tiene que hacer una película por año", y claro que con esa convicción te saldrán buenas películas, pero también algunas malas. A veces las buenas se hacen esperar, sobre todo cuando para verlas hayamos tenido que ver desgracias como De Roma con Amor (From Rome With Love, 2012) o Conocerás al Hombre de tus Sueños (You Will Meet a Dark Tall Stranger, 2010). Felizmente Allen todavía es capaz de sorprendernos y lo demuestra con creces en Blue Jasmine o simplemente Jasmine como la han titulado en nuestro país.
 La película cuenta la historia de dos hermanas, Jasmine la primera de ellas acaba de llegar de Nueva York a pasar una temporada en la casa de su hermana Ginger (en realidad no son exactamente hermanas, son hijas de diferentes padres ya que fueron adoptadas), y no solo está en la ruina sino que también tiene problemas nerviosos. Mientras trata de rehacer su vida, altera la vida de todos la rodean, y sus añoranzas por su pasado de gloria, le traerán más de un problema.
 A pesar de tratarse en muchas formas de una típica película de Woody Allen, con personajes femeninos fuertes, mucho peso en los diálogos y abundantes tomas en exteriores, es al mismo tiempo una película diferente: Se ambienta en Estados Unidos, pero el escenario es el soleado San Francisco de la costa oeste en lugar del habitual y algo más gris Nueva York de la costa este. No hace falta decir que le saca el jugo a la ciudad, con estupendas locaciones y muy buen aprovechamiento de la luz natural en varias escenas.
 Pero hay otra novedad, Allen recurre en esta película al uso de insertos, al principio da la impresión de que son simples flashbacks, pero el uso que se hace de ellos sin previo aviso, en aparente desorden temporal y mezclándolos con el presente, nos confunden, haciéndonos meter de lleno en el mundo de las peligrosas alucinaciones de Jasmine que luego adquieren plena significación al final, cuando nos brindan la información sobre toda la trama, un recurso parecido al que usó Atom Egoyan en Exotica (1994) y antes que él, el japonés Takeshi Kitano en muchas de sus películas (Hanna Bi 1997, Brother 2000, Kikujiro no natsu 1999)
 Se ha dicho hasta el hartazgo que Allen es un gran director de actrices, y aquí lo comprobamos una vez más. Cate Blanchett, una actriz talentosa que ya ha dado buenas muestras de sus dotes, logra con Jasmine el papel de su vida, complejísimo rol, pues es un personaje con muchos matices que a pesar de su antipatía no es malo, sino producto de un mundo materialista, apegado al lujo y a la apariencia, y cuando ese mundo se viene abajo, no sabe vivir sin él.
 A través de gestos nerviosos y a veces calmados, a través de numerosos cambios en las inflexiones de su voz, a través de miradas ensoñadoras y perdidas, Blanchett se mete de lleno en su personaje y a nosotros con ella.
 Si bien es cierto el elenco que la acompaña (Alec Baldwin, la inglesa Sally Hawkings, Peter Sarsgaard, y Bobby Cannavale) hace una destacada labor (en especial Sarsgaard, quien está brillante en la escena de la discusión en el auto), el personaje que interpreta Blanchett tiene tanto peso, que su luz (o su oscuridad, si se quiere), termina por opacar al resto.
 Cate Blanchett está particularmente genial en la escena final, bella, lograda pero al mismo tiempo desoladora, desesperanzandora, poseedora de una fulminante desazón que puede durar días. Por más que pensamos, no se nos ocurre otra actriz de la filmografía de Allen o fuera de ella, que haya logrado tal efecto.
Allen, el maestro ha regresado, esperemos que para la próxima no tarde mucho tiempo.



domingo, 20 de octubre de 2013

Una Conversión

El Evangelio de la Carne
El Evangelio de la Carne,  es la quinta película de Eduardo Mendoza, luego de unas primeras cintas más de corte comercial (de las que todos recuerdan Mañana te cuento 1y 2) y se presentó con gran éxito en el Festival de Lima, donde además de ganar algunos premios, fue una de las preferidas del público, con proyecciones a sala llena, y aplausos de pie al finalizar los créditos.
El Evangelio de la Carne (título algo equívoco) cuenta varias historias, entre ellas la de Gamarra, un policía encubierto cuya mujer sufre una grave enfermedad que la tiene postrada y él no tiene el dinero para tratarla, junto con él trabaja Ramírez, otro policía que se ha metido en problemas por el vicio del juego. A ellos se les acerca Nancy, una chica que vende software ilegal en un puestos de un mercado, que al principio intenta ayudar a Gamarra, pero luego solo le da problemas.

La otra historia es la de Félix, un alcohólico chofer de autobús, que intenta ingresar a la hermandad del Señor de los Milagros, como manera de expiar un pecado de su pasado que causó la muerte de varias personas y finalmente está la historia de Narciso, el jefe de una barra brava de la U, quien intenta desesperadamente sacar a su hermano de la correccional de menores, antes que cumpla la mayoría de edad.
Al estilo del Robert Altman de Shortcuts o el González Iñárritu de Amores Perros, El Evangelio de la Carne, va hilvanando y alternando con maestría y buen ritmo, los personajes y las historias, dando como resultado una narración eficaz, y una película atractiva.
Esto es fruto de un guión muy bien trabajado del propio Mendoza con Úrsula Vilca, pero además de una edición que sabe manejar efectivamente los tiempos, acelerando donde debe, a pesar de tratarse de historias a veces tan diferentes. Justo en el montaje alterno del final, es donde más destaca el talento del editor Eric Williams, con una intercalación de imágenes y música, digna de los Padrinos de Coppola.
Hay también un buen uso de la cámara en mano, sobre todo en las escenas de persecución a cargo de Mario Bassino, quien le saca buen provecho al HD.
Pero no solo son estos aspectos técnicos los que hacen que El Evangelio de la Carne sea una gran película, sino también, el gran nivel de todos los actores que participan aquí. Junto al talento de los ya conocidos Giovanni Ciccia,  Lucho Cáceres, Norma Martínez, Ismael Contreras, Jimena Lindo, Víctor Prada y Aristóteles Picho, tenemos también una destacada participación de figuras jóvenes Sebastián Monteghirfo y Cindy Díaz. Nadie desentona en sus papeles, nadie sobreactúa y todos están muy por encima del promedio.
Por todas estas razones El Evangelio de la Carne es no solo la mejor película de Mendoza, sino también el mejor estreno nacional de este 2013, y quizá una de las mejores película peruanas de los últimos diez años. Esperemos que el público de todo el país la apoye tal y como, la apoyaron en este último Festival de Lima.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Blockbusters 2013

El verano estadounidense (invierno para nosotros), es la temporada mayor para los grandes estrenos cinematográficos o blockbusters. Este año han sido un poco decepcionantes, aunque un poco tarde, aquí comentamos algunos.
EL HOMBRE DE ACERO (Man of Steel)
La mayor decepción y no tanto porque sea mala (aunque de todas maneras lo es), sino porque se esperaba mucho de ella, luego del fracaso comercial de Superman Returns (Bryan Singer 2006) y de lo que podía hacer el director de 300 o Watchmen, Zack Snyder.

Pero la película no funciona desde el comienzo: un Krypton terrorífico mezcla de primitivismo y tecnología, espanta. Luego el narrar la historia de un Clark Kent buscándose a sí mismo, empleando mal los recursos de una Road Movie y la narración en Flashback para continuar en un absurdo encuentro entre Clark y Luisa Lane (¿cómo se les ocurre Luisa conozca desde el comienzo que Clark no es superman?)  hasta ese absurdo final, en el que recién aparece el Kent periodista con lentes.
Solo el villano, interpretado por Michael Shannon, ayuda a darle un poco de dignidad a una película, que ha logrado hacernos sentir seguros de dos cosas: 1. La película de Bryan Singer no era tan mala y 2. Al parecer tendremos que esperar mucho tiempo, para que se supere la hoy clásica versión de Donner del 77.

EL LLANERO SOLITARIO (The Lone Ranger)
Otra decepción mayúscula, casi tanto como lo fue Man of Steel. No entendemos que quiso hacer Verbinski el director de esta cinta: si una parodia del personaje o algo serio. Al final no es ni una cosa ni la otra. El personaje de John Reid que encarna Armie Hammer es tan insulso, y cabeza hueca que es imposible identificarse con él, así sea una parodia.

Incluso el personaje de Toro, que sale menos dañado de la película, también ha sido denigrado, no es el indio inteligente y reflexivo que guiaba los pasos de su amigo blanco, sino un expulsado de su tribu, con desequilibrio mental y que la mayor tiempo actúa como payaso. Y qué podemos decir de la cereza que adorna el pastel: cambiar el significado de la frase kemo sahbee de amigo sincero, a hermano equivocado, es por decir lo menos ofensivo.
Sabemos que las adaptaciones y las parodias son libres y que los guionistas y directores pueden tomarse ciertas licencias, pero creo que esto es demasiado, esas libertades no les deben dar derecho de maltratar a un personaje de este modo. Es una pena, tuvieron una linda historia entre sus manos y la han echado a perder, por muchos años pues sería raro que alguien se atreviera a volver a adaptar esta historia después de la masacre de la que ha sido víctima
.
G. I. JOE: LA VENGANZA (G.I. Joe: Retaliation)
Luego del gran fracaso del primer G.I. Joe, los productores han intentado darle un buen empujón a la serie tomado decisiones arriesgadas, para tratar de conservar la franquicia. Entre esas decisiones están eliminar a Duke en los primeros 20 minutos de la cinta, ignorar a un nutrido grupo de personajes del primer G.I. Joe como el general Hawk,  Ripcord, a Cover Girl  y a Scarlett, y  traer a personajes que no aparecieron en la primera como Jaye Roadblock (Dwayne Johnson) Jaye (Adrianne Palicki) y el general Joe Colton (Bruce Willis).

Del lado del mal también hay bajas, han desaparecido The Doctor y La Baronesa y a  Dextro casi no le han dado cámara, han incluido también un par de villanos más: Zartan y  el doble del presidente, quien está a punto de iniciar una guerra nuclear de apocalípticas consecuencias. Al final: otro blockbuster más perfectamente olvidable.

STAR TREK : EN LA OSCURIDAD (Star Trek: Into the Darkness)
Cuando JJ Abrams, volvió a contar la historia de Star Trek, centrándose en los días jóvenes de la tripulación del Enterprise, tuvimos muchas dudas, era un desafío enorme, pero poniéndole pasión y esfuerzo recreó dignamente a los personajes, y contó historias emocionantes.


Ahora regresa con otra historia de un personaje misterioso que llega a sembrar el caos a la tierra y luego a poner en peligro la seguridad espacial. Abrams no se hace problema: la historia es sencilla, y el desarrollo de la trama muy dinámico, con logradas escenas de acción y efectos especiales, que le dan un atractivo a la cinta, la cual atrapa también por su ritmo, que no da respiro.
El resultado final, quizá no sea tan bueno como en la primera, pero de todas formas es un película lograda, que cumple y que mantiene viva la serie. Mientras, nos preparamos con ansias para recibir las nuevas historias de Star Trek que nos traerá Abrams.

TITANES DEL PACÍFICO (Pacific Rim)
Guillermo del Toro logra llevar al cine por fin uno de sus temas favoritos: las sagas de robots gigantes, inspirados definitivamente en los ánimes televisivos y series japonesas que vio hace años, como Mazinger Z, El Hombre de Acero,  Ultraman o que se han visto más recientemente como Evangelion.

Del Toro nos presenta directamente el tema: enormes criaturas prehistóricas yacían todo este tiempo bajo el fondo del mar y algo las ha despertado. Luego de destrozar varias ciudades, la humanidad crea robots gigantescos para enfrentarlas con éxito al comienzo, pero cada vez salen más y aprenden a defenderse mejor, por lo que cuatro conductores de estos robots deciden ir a la brecha por donde salen los kaijus, en un intento desesperado por sellarla.
Aunque la historia no es muy original, no está muy bien contada y los personajes apenas están esbozados, Pacific Rim emociona, entretiene y sorprende con los efectos especiales. Nunca hemos visto robots gigantes pelear con tanta precisión en el cine.



viernes, 6 de septiembre de 2013

La Muerte de Don Corleone

Quizá pocos saben aún que una de las escenas finales de El Padrino (1972), fue realizada y concebida casi en su totalidad por el actor principal, Marlon Brando. La escena de la muerte de Don Vito Corleone, dueño y jefe absoluto, durante muchos años, de la mafia de la Costa Este, y que ahora está enfermo tratando de pasar, poco a poco su autoridad y sus poderes a su hijo Michael.
La película fue dirigida de forma verdaderamente autoritaria por Francis F Coppola y el guión fue realizado de forma admirable, por Mario Puzzo, autor de la novela que da origen a la película. Sin embargo, ni el director ni el guionista habían hecho previsiones para la muerte de Corleone, aunque la lógica interna de la película parecía exigir algún tipo de tratamiento especial en ese momento. Así que fue Brando, actor formado en el Actor’s Studio -donde aprendió a buscar y sentir el realismo sicológico de los personajes – a quien se encargó que diera forma y cuerpo a esta escena, que se escapaba de las manos de los demás. El resultado supuso un cambio completo de la dimensión y del sentido básico de la película.
El problema era meramente técnico, ya que lo que contaba la novela no era muy visual, no se podía traducir en términos de imágenes. En su libro, Puzzo  describe la muerte de Corleone en metáforas de calor y luz:
De pronto sintió como si el suelo hubiera bajado muy cerca de su cabeza. El Aire se llenó de pequeñas y danzarinas manchas doradas. El hijo mayor de Michael vino corriendo por el jardín hacia el lugar en el que se había arrodillado Don Corleone, y el niño aparecía envuelto en una nube de luz…La muerte se escondía detrás de esa nube amarilla preparada para golpearle y Don Vito con un gesto de la mano quiso alejar al niño de su presencia.
El lenguaje parece, en un principio bastante visual, incluso sugería una materialización fotográfica, pero ¿cómo se podría filmar esto? Aunque es muy fácil crear  manchas doradas, en el aire con la pluma, es muy difícil materializarlas en una imagen cinematográfica. El color quedaría destruido si se usaba un filtro amarillo. El color se podía insinuar recurriendo a la sobreexposición, para conseguir así un color blanquecino, en las hojas verdes del jardín de Don Vito.  0 tal vez se podía haber filmado directamente, sin ninguna protección para la lente, de cara a la luz, y así se podían obtener burbujas de reflejos y brillos.
Pero todo esto se ha visto tantas y tantas veces antes en el cine, que se ha convertido en un tópico. Con gran acierto por tanto, el director prefirió dejar todo el peso de la escena en las manos del actor y no en las del operador. Ya que en esta escena, Don Vito está solo, con el niño de Michael, la escena no se podía apoyar en el diálogo o en la conversación la escena pedía mimo, expresión corporal, acción sutil pero significativa. Con esta idea en la cabeza Brando comenzó a trabajar con el niño, su único compañero de rodaje. En primer lugar se puso un gran trozo de manzana en la boca, haciendo que su cara adquiriese una expresión desfigurada, monstruosa, para provocar la reacción del niño, pero con este pequeño truco no solo consiguió la reacción del niño, sino que también contribuyó a definir, fatalmente, y de una vez por todas, la personalidad el propio Corleone.
Tal y como se hizo, la escena de Don Vito y el niño es una de las más expresivas de toda la película, encontramos a Don Vito en su pacífico su jardín, donde ya lo había colocado Puzzo en su novela, ocupado en la pequeña huerta, retirado de toda actividad exterior, dedicado a su familia y a la administración de sus propiedades. El mismo huerto, es un símbolo en sí mismo, es como el espejo que refleja el paternalismo de Don Vito. Poco antes de que inicie esta escena él ha tenido su última conversación con su hijo Michael, un heredero indeciso del gran imperio del crimen, fundado por Corleone. Durante esta entrevista con Michael Vito trata a su hijo como si fuese un niño e inmediatamente le pide disculpas por el tipo de vida que le ha obligado a vivir, a él, a su hijo más querido.
Estas dos posturas quedan claramente  recogidas en la escena de la muerte de Corleone. Primeramente,  Corleone coge un fumigador y le enseña a su nieto como matar a los parásitos e insectos por lo que introduce en la escena el tema de la muerte una de las ocupaciones cotidianas de la mafia. A continuación y de una forma divertida, se convierte (gracias a la manzana en la boca) en un monstruo, para hacer reír al niño, pero la máscara del monstruo es al mismo tiempo, el reflejo de la última confesión y la última definición que de sí mismo ha hecho Corleone en la entrevista anterior con Michael.  Así habiéndose revelado moralmente, Corleone ha puesto en niño en contacto con un objeto mortífero. Corleone cae y muere sabiendo que la nueva generación seguirá con lo que él ha iniciado. De esta forma, una escena, que lo único que buscaba era ocupar en algo a un actor, llegó a convertirse gracias a Brando, en el resumen de todos los temas centrales de la película.

(Tomado de “El  Cine, un Arte Compartido” de James F. Scott 1979 Ed. EUNSA Pamplona, España)

Dos películas de Tom Cruise

De forma poco usual, este año se han estrenado dos películas de  Tom Cruise, la primera Jack Reacher, que cuenta la historia de un ex marine que lo que mejor sabe hacer es desaparecer y Oblivion, sobre un futuro distópico, con la humanidad a punto de desaparecer en una guerra con aliens.

JACK REACHER
Jack Reacher comienza bien, un psicópata ex combatiente de Irak es acusado de cometer una matanza, y manda a pedir a Jack Reacher para que investigue y pruebe su inocencia. La llegada de Reacher capta la atención, es un personaje misterioso, que se mueve muy bien en el secreto y el asunto en que se ve envuelto parece tener todos los ingredientes para mantenernos intrigados.
Luego hay algunas peleas, escenas de acción, pero  lamentablemente a medida que se desarrolla la historia, va cayendo en los mismos tópicos de siempre, volviéndose predecible, haciendo que el film pierda rápidamente interés. Ni siquiera la buena actuación del cineasta alemán Werner Herzog, como el villano ruso de turno, terminan de levantar el film.
Completan el elenco un desperdiciado Robert Duvall y una poco creíble Rosamund Pike, ex-chica Bond, en el que será seguramente su rol menos recordado.

OBLIVION
La otra película si fue toda una sorpresa, no solo porque Cruise nunca ha estrenado dos cintas en un año, sino porque se trata de una producción con poca difusión, que estuvo pocos días en cartelera  y seguramente con el tiempo se convertirá en una película de culto.
Oblivion se ambienta en una tierra que ha sido devastada por una guerra con extraterrestres, y cuyos pocos sobrevivientes han huido a una luna de Saturno. En el planeta que solía ser nuestro hogar parecen quedar solo una pareja de humanos, que se dedican a darle mantenimiento a los drones que vigilan la tierra, los cuales suelen ser atacados de cuando en cuando por unos seres llamados los merodeadores supuestos invasores.
Pero Jack, uno de los sobrevivientes, no se encuentra tranquilo, constantemente tiene sueños con una mujer, a la que desconoce, pero debido a la fuerza con que aparece en cada sueño, él cree que no es una fantasía, sino un recuerdo. Justo cuando menos lo espera, una nave terrícola cae en un sector de su vigilancia y al ir a buscar a los sobrevivientes, Jack se encuentra con la mujer de sus sueños: esto no solo le traerá problemas en su hogar, sino también que le hará incrementar sus dudas y cuestionamientos.
Narrada con buen ritmo, con personajes bastante creíbles, la película aprovecha muy bien los espacios en los que ha sido filmada, dando una visión entre nostálgica y triste del otrora planeta habitado y hoy a punto de destruirse. Hay un muy buen uso de los espacios abiertos, destacados a través de grandes panorámicas, que muestran un planeta que a pesar de su devastación, no ha perdido su belleza. Esto se combina sabiamente con el uso de los efectos especiales, entre los que destacan los que dan vida a las naves especiales, especialmente durante las batallas aéreas.
Otro acierto es el reparto, a un contenido Tom Cruise, que luce mejor de lo habitual, lo acompañan una eficiente Andrea Riseborough, una tierna Olga Kurylenko y un siempre solvente Morgan Freeman (a pesar de su breve rol), que hacen en conjunto un buen equipo.
Por otra parte, los giros que da la historia, no son caprichosos y son bastante efectivos para mantener enganchada a la audiencia. Con elementos que recuerdan a Matrix, Terminator y otras cintas de Ciencia Ficción, esta película está dirigida por el autor del comic en el que se basa el film: Joseph Kosinski, quien ha demostrado bastante solvencia en este trabajo, (mucho más de lo que hizo en su ópera prima Tron Legacy, 2009) y se convierte en un director de quien esperaremos con interés sus siguientes trabajos.


lunes, 29 de abril de 2013

A propósito de Asu Mare


Es difícil escribir sobre una película de la que se ha hablado mucho, y no precisamente en exclusiva desde el lado cinematográfico, y es que A su Mare es un fenómeno que nadie pensó que llegara tan lejos, para algunos un lunar irrepetible en el cine peruano, que es imposible abarcar desde un solo punto de vista.
Tomando como punto de partida lo cinematográfico, habría que decir que no se trata de una película de esas que deslumbran a la crítica y ganan premios, pero tampoco pretende serlo. Se trata de un divertimento, que no busca más que generar sanas emociones en la gente mediante la risa, y vaya que lo logra.
Hay quienes se han rasgado las vestiduras ante esto último, como si existiera una sola forma digna de hacer cine. Han dicho que este tipo de cine va a "malacostumbrar" al espectador peruano, cuando el espectador peruano difícilmente va a ver cine de su país; si lo va a "malacostumbrar" así, que lo haga.
Volviendo a la película, lo mejor de ella está en los primeros 60 minutos. Son especialmente memorables los créditos iniciales, el momento en que la joven madre arrulla al bebé Cachín, y más adelante los momentos de la adolescencia y el ejército. 
Hay un empleo de filtros, para darle un aspecto nostálgico a la película, que ayuda a que el espectador se sitúe mejor en esos tiempos, y el alternar esas escenas con momentos del unipersonal, hacen que la comicidad se incremente notablemente.
Justamente cuando se deja de lado al unipersonal y el tono de humor de ese momento, es cuando la película se cae. Al difícil episodio del engaño en el casting, no le sigue ningún momento gracioso para alternar ni levantar la película. Por el contrario, se cae en el sentimentalismo de la bola roja y en ese misterioso callejón atemporal lleno de botella de Brahma iluminado artificialmente (lo menos logrado de la peli). Parece que hubiera un apuro por terminar, y deja la sensación de que hay mucho que se quedó en el tintero.
De todas formas, esto no afecta el resultado final, la película además está muy bien hecha técnicamente, tiene un sonido aceptable (el eterno mal de las pelis peruanas, parece por fin poder superarse) hay magníficos encuadres y movimientos de cámara, y un lenguaje audiovisual especial, que delata la proveniencia publicitaria de Ricardo Maldonado, pero no en detrimento del film, sino por el contrario, para darle un encanto especial.
EL MARKETING
Y bueno, está también el lado comercial. Si los peruanos no lleváramos tan mal nuestras cuentas, tendríamos unas mejores cifras con qué comparar, pero todo indica, que A su Mare, será  (o quizá a estas alturas es ya) con su cerca de dos millones de espectadores,  la película peruana más taquillera de todos los tiempos, dejando atrás a Alias la Gringa, La Fuga del Chacal, o Pantaleón y las Visitadoras, que supuestamente optaban ese récord, y no solo, eso tal parece que también superará a muchos Blockbusters hollywoodenses. Esto es una gran noticia para el cine nacional y algo que nos debe alegrar a todos los que lo amamos.
Las razones por las cuales lo logró son varias (personaje carismático, basado en una obra teatral exitosa, mucha publicidad, contenido emocional que conecta con el espectador etc.) y ya se han explicado, pero creemos que de la de mayor peso, es la fuerte campaña de marketing que tuvo la película.
Desde el comienzo, el film fue pensado como un producto, hubo mucha investigación de mercado con las últimas herramientas, se convocó a patrocinadores importantes (aunque a veces el product placement sea excesivo en la película), hubo mucha promoción, se logró buenas salas en los mejores horarios a nivel nacional y se manejó muy bien el lanzamiento del trailer y el estreno. Algunos dirán, tuvo los recursos para hacerlo, pero no se trata solo de tener recursos, sino de emplearlos bien.
Esto nos ha hecho dar cuenta, del marketing casi nulo que han tenido la mayoría de las películas nacionales, un punto que debería tomarse en cuenta de ahora en adelante por la gente que quiere seguir haciendo cine en el Perú. Y no hay que ponerse en el plan de denigrar lo exitoso por "comercial", cuando se puede obtener lo mejor de los dos mundos, ya lo había dicho el maestro Alfred Hitchcock "el cine es una sala amplia con muchas butacas que llenar", la mayor parte de sus películas fue un éxito comercial, y esa mayor parte son también consideradas obras maestras.
Claro, eso tampoco quiere decir que nos vayamos al otro extremo de los gurús neoliberales y sus dogmas del mercado, expuestos en un lamentable editorial del diario "El Comercio", reclamando el fin de la ayuda del estado al cine nacional, y mostrando como argumento el éxito de A su Mare. No se dan cuenta que la película ha sido un caso excepcional, difícil de repetir ¿cuántas décadas han tenido que pasar para que una película peruana supere siquiera el medio millón de espectadores?
Además, esos mismos gurús olvidan, o quizá seguramente ignoran, que muchas de las grandes cinematografías actuales salieron adelante por una buena política de apoyo por parte de sus estados. Tenemos el caso de Corea del Sur, de Argentina, de países europeos...y si nos remontamos a los primeros años de la historia, en el mismo Estados Unidos, el oligopolio de Hollywood hoy conocido como "las majors", tuvieron que trasladarse a California, en busca de un apoyo estatal que no lo estrangule con las regalías y derechos que pretendía cobrarles Edison en los estados de la Costa Este.
En fin, el debate lleva ya mucho tiempo y no se terminará ahora, pero no se debe usar el éxito de la película para que olvidemos el apoyo del estado, sino más bien para pedir que se apruebe de una vez la nueva ley que lo renueve y mejore.
Y en cuanto a la dupla Alcántara/Maldonado, esperamos de todo corazón que puedan repetir su éxito (se confirmó ya que habrá Asu Mare 2 y que contagien a muchas otras figuras, que pueden dar el gran salto a la pantalla grande con un producto de calidad que vuelva a llevar a las salas a muchos peruanos, y que aprendan a sentirse orgullosos de su cine.


jueves, 18 de abril de 2013

Panorama Marzo 2013

Algunos de los estrenos vistos en el mes que pasó,
La Noche Más Oscura (Zero Dark Thirty)
Película que inicialmente parecía que iba a barrer con todos los óscars, pero luego de la mala prensa sobre las escenas de tortura (lucían demasiado reales), se convirtió en peligrosa y fue dejada en el camino.
La gran Kathryn Bigelow, cuenta la historia de Maya, una analista de la CIA obsesionada con capturar a Bin Laden. A pesar de las buenas actuaciones, y el talento narrativo de Bigelow, no se trata sin embargo de una película fácil: las escenas de acción están muy controladas, y hay mucho más de drama íntimo y subjetividad.
De todas formas, se trata de una gran película.

El Último Desafío (The Last Stand)
El regreso de el gran Scwharzenegger, esta vez con una especie de western crepuscular dirigido por el coreano Jee-woon Kim. El ex Conan, es un sheriff de un pueblito de la frontera con México, quien debe tratar de detener a un jefe de un cártel mexicano, que ha huido de la càrcel, sin contar con casi nada de ayuda.
Referencias al mejor estilo de "High Noon", con un Schwarzenegger en un papel bastante digno para su edad, un buen ritmo, y un buen elenco de actores secundarios,  debieron hacer que la película tenga mejor suerte en salas. De todos modos Esperamos con interés, el nuevo trabajo del coreano, y del veterano Arnold.

El Maestro Luchador (Here comes the Boom)
El equipo de Adam Sandler nuevamente al ataque, aunque esta vez se trate de el equipo B, integrado por Kevin James, Henry Winkler y Salma Hayek. James interpreta a un profesor de secundaria, que alguna vez fue premiado, pero que ahora ha caído en el hastío y la mediocridad. La oportunidad de reinvindicarse le llega, cuando debe ayudar a recaudar fondos para que no despidan a un profesor de música que es su ídolo, y no se le ocurre mejor forma que meterse en la lucha libre.
La película en sí no tiene nada de extrarodinario, pero llama la atención cómo el elenco actoral ha tomado en serio su trabajo, empezando por un James muy convincente, una difícil Salma Hayek nada glamorosa, lejos de sus roles habituales y un inolvidable Henry Winkler, cuya frase cercana al final ("eres mi ídolo"), hacen de esta cinta al estilo Capra, una cinta digna, al menos mucho más digna que los bodrios que nos está regalando últimamente Sandler.

Tadeo Jones, el explorador perdido

Luego de su éxito en España, llega por fin a América Latina, esta cinta sobre un obrero de construcción, metido por accidente a explorador de tesoros antiguos, al mejor estilo de Indiana Jones. En esta primera aventura, lo tendremos en el Perú, aunque los personajes peruanos tengan voces mexicanas (es curiosa la voz de veracruciano, que le han puesto al cusqueño Freddy), visitando para variar Nazca y Machu Picchu.
La cinta es divertida, se nota que ha habido un poco más de investigación de la habitual (aunque las llamas no cabalgan) y tiene sus gagas que funcionan, pero se cuelga mucho del personaje de Indiana Jones (y en cierta forma también de Lara Croft). Esperemos, que luego de este éxito, su próximas entregas sean más originales.

El Vuelo (The Flight)

Hubo una vez un director de Hollywood, amigo de Steven Spielberg, que luego de hacer la trilogía de "Volver al Futuro", parecía tener el mundo a sus pies. Se llama Robert Zemeckis. Sin embargo luego se perdió en caminos erráticos y experimentales (como nuevas técnicas de animación en Beowulf, por ejemplo), y al parecer se olvidó de hacer buen cine.
Al menos así lo está demostrando, con este "El Vuelo", que se centra en la historia de un piloto alcohólico y drogadicto, que se salva a muchas personas de morir, al hacer una aterrizaje forzoso. Salvo esta escena del aterrizaje, todo lo demás en la película, es soso y nunca llega a cuajar, por mayor esfuerzo que le pongan actores de la talla de Denzel Washington o John Goodman. Esperemos que Zemeckis logre encontrarse a sí mismo, aún está a tiempo.

Los Croods (The Croods)

Entretenida película para toda la familia, que cuenta la historia de una familia de cavernícolas, que viven en cuevas y enfrentan mil peligros. Hasta el momento el padre ha logrado manenter a la familia con vida, pero el mundo está cambiando y quizá lo que él haga ya no sea suficiente.
Para colmo debe lidiar con una hija rebelde, cuestionadora, y un joven que aparece de un lugar lejano y cuyas ideas vienen a cambiar todo lo que ellos conocen hasta el momento.
Sin mayores pretensiones la cinta funciona como comedia, como divertimento, pero también como moraleja, especialmente para quienes vivimos en tiempos tan cambiantes.