martes, 13 de febrero de 2018

Sacrificio Maternal

Yo, Tonya (I Tonya)
En los años 90, el mundo del patinaje de hielo norteamericano se escandalizó cuando se descubrió que una de sus campeonas, le había mandado a romper las piernas a su competidora más cercana, para poder representar a los Estados Unidos en los juegos olímpicos. Su director el australiano Craig Gillespie ha decidido prescindir de los recursos tradicionales del  biopic y toma prestados recursos del reportaje televisivo y el documental para contar su historia, sazonado con un cargado humor negro del que hizo ya gala en sus primeras películas:  Mr. Woodcock o Lars and the Real Gril.
Así, en la primera hora de la cinta se nos presenta al personaje desde niña, abandonada por su padre, criada por una madre con un retorcido instinto maternal, en un entorno lleno de odio y violencia, que la lleva a casarse con otro personaje igualmente violento. Todo esto no se hace con el afán de justificar al personaje, sino para entender mejor sus motivaciones.
Además de la peculiar narrativa del film, el director destaca también en las secuencias de patinaje, haciendo gala de varios recursos técnicos, pero sobre todo mostrando las marcadas diferencias del estilo de patinaje de Harding, tan poco ortodoxo, con más fuerza que gracia, lo cual hacía que no siempre se granjeara las simpatías de sus jurados, quienes hasta le llegan a decir que el problema no era que no patine bien, sino que se vestía mal o lo mal que se vería que la representante norteamericana en las olimpiadas tenga una familia tan difuncional como la suya.

Es particularmente brillante la escena, en la que el personaje de Tonya logra por fin completar el Axel Triple, complicadísima maniobra del patinaje sobre hielo, la cual hasta ese momento no había sido lograda por ninguna patinadora norteamericana. La cámara capta el rostro iluminado de Robbie, quien se siente realizada por la proeza.
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Destaca en esta cinta la participación Margot Robbie, quien se transforma completamente para meterse dentro de la piel de esta sufrida y violenta patinadora; Robbie ya había dado muestras de su genio en otras películas, pero este papel ha sido hecho para que pueda brillar como nunca. También destaca la genial Allison Janney totalmente creíble en su papel de la monstruosa madre de Tonya, una mujer con un sentido retorcido de lo que es el sacrificio maternal. No sorprende para nada que hayan sido nominadas al Oscar.
El resto del reparto no está nada mal tampoco, especialmente los tontos personajes masculinos interpretados por Sebastian Stan (Jeff) y Paul Walter Hauser (Shawn), quienes siguen contribuyendo con la cuota de humor, a pesar de que la película ya ha dado un giro supuestamente más serio.
En suma una de las películas más divertidas y frescas de estos premios Oscar, confiamos en que su director Craig Gillespie, siga contribuyendo con más trabajos originales en los próximos años.
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