Valor Sentimental

Joachim Trier es un director noruego que se ha hecho conocido por acá gracias a su película anterior La Peor Persona del Mundo (2021), pero que era ya su quinto largo y con el que cerraba su hoy famosa trilogía de Oslo.

Con Valor Sentimental, Trier vuelve a trabajar con Renate Reinsve, quien ahora interpreta a  Nora, una actriz teatral en crisis, que está a punto de abandonar sus presentaciones a pesar de su éxito y el gran reconocimiento del público. Su padre Gustav Borg (sensacional Stellan Skarsgaard) un director respetado y afamado, quien cree haber escrito el guion que le permita retirarse con honores, es padre de Nora y ofrece el papel principal a su hija, pero esta la rechaza de inmediato.

Desconcertado Gustav sigue adelante, y se le presenta una segunda oportunidad cuando la famosa actriz norteamericana Rachel Kemp, interpretada por Elle Fanning acepta trabajar con él. Sin embargo, a medida que intenta adentrarse en el papel, Rachel se dará cuenta que es demasiado complejo para ella.

Mientras tanto la decisión de filmar la película en la casa familiar, va a despertar en Nora y su hermana Agnes recuerdos de peleas  y a partir de allí van a resurgir conflicos sin resolver, que amenazan con destruir la no tan sólida salud mental de las hermanas.

Con la habilidad que ya había puesto de manifiesto en sus filmes anteriores, Trier va aprovechar el excelente cuarteto de actores que ha reunido, y se lanza con éxito a la tarea de rebuscar en las interioridades de sus personajes, y de ponerlos en diversas situaciones que los llevan a confrontar forzosamente un pasado del que hasta el momento han venido huyendo.

Si bien hay muchos diálogos, los momentos que más comunican son aquellos en los que los actore permanecen en silencio, o bien hablan a través de sus rostros. Trier los sigue con la cámara y la acerca o la aleja, de acuerdo a lo que nos tengan que decir.


Trier además aprovecha para rendir homenaje a algunos de sus artistas favoritos: el más evidente es Personna (1966) la película del director sueco Ingmar Bergman, que además tiene un punto de partida similar: una actriz que está atravesando una crisis. La fusión de los rostros de los protagonistas, cierra el homenaje.

Otro homenajeado es el gran Henrik Ibsen, paisano del director, cuya famosa obra de teatro Casa de Muñecas, es representada por Nora en los momentos iniciales del film. Ibsen trabajó también con muchos personajes femeninos, al igual que Trier.

 Se puede decir también que hay un pequeño homenaje a Hitchcock, cuando vemos a Gustav Borg emular al gran director inglés, al pedirle a la actriz que cambie su color de cabello, como Scotty le pedía a Madeleine/Judy en Vertigo.

Homenajes aparte, Sentimental Value es una película redonda, con escenas muy logradas, memorables, como el encuentro de las dos hermanas. El final tiene un cierre casi perfecto. Trier ha dado un gran paso adelante en su carrera.

Está nominada en 9 categorías, debería ganar en la mayoría.




Comentarios

Entradas populares