jueves, 12 de noviembre de 2015

Dos cintas de Netflix

Escobar: Paraíso Perdido
Aprovechando la fama de la miniserie colombiana a unos productores europeos se les ocurrió hacer una película del narcotraficante más grande de la historia o al menos eso parecía si veías el afiche.
Una vez que comienza lhistoria ya nos vamos dando cuenta que Escobar no es más que un pretexto, la que se nos cuenta en realidad es la historia de Nick un surfista canadiense (!) quien junto a su hermano encuentra una playa ideal en Colombia.
Pero también conoce a María una hermosa trigueña de la que se enamora y luego se entera de que es sobrina de Pablo Escobar quien al principio lo trata muy bien pero luego como era de esperarse se vuelve paranoico y lo manda en un misión para que no regrese.

Lo que sigue es una acumulación de clichés que dan muy pocas luces sobre lo que fue la vida de Escobar y en cambio resaltan los mitos de las narconovelas.
Los personajes no dejan de ser meras caricaturas (Del Toro está totalmente desperdiciado) y la narración nunca termina de despegar. 
La única razón por la cual Netflix parece haber escogido este film es para promocionar su actual miniserie, la cual -como era de esperarse- es mil veces superior a esta mediocridad.

Chef
Vimos esta película sin esperar nada de ella. Aunque conocíamos a Jon Favreau por sus trabajos en la gran industria, no teníamos ni idea de cómo sería esta cinta con un look evidentemente indie. Y nos llevamos una grata sorpresa.
Favreau además de dirigir, encarna a, el chef del título, un profesional de la cocina quien en un principio fue un as de la creatividad, pero que el trabajar para un dueño que no quiere arriesgar nada, lo han convertido en una caricatura de sí mismo.

Luego de que un crítico señalara ese error y muchas otras cosas más en un artículo, el chef entra en una crisis personal que se agrava cuando le contesta al crítico por Twitter. Esto hace que renuncie a su trabajo y a sugerencia de su ex mujer, viaja a Miami a comprar un camión-cocina, y así regresar a sus raíces.
La película da un giro entonces y se convierte en una road movie, donde el chef se vuelve a encontrar los placeres simples de la vida, el valor de la amistad (su mejor amigo renuncia a su trabajo para seguirlo en esta aventura), el valor de la paternidad (su hijo que lo adora, obtiene su permiso de acompañarlo en esta aventura) y de encontrarse a sí mismo. Todo ello contado de manera simple, directa, sin artificios, ni dramas, aprovechando los hermosos paisajes y la gente del Big South norteamericano.
Chef se convierte a sí en una grata sorpresa, y nos muestra el gran talento Favreau, oculto bajo la luz de las marquesinas de la gran industria de Hollywood.
Cuenta además con un casting de lujo, Favreau se ha valido de sus amistades y relaciones en Hollywood para poder trabajar con Robert Downey Jr., Scarlett Johanson (sus amigos de Iron Man), John Leguízamo, Sofía Vergara y el gran Dustin Hoffman. Todos ellos, sacándole lustre a sus personajes (excepto quizá Downey Jr. quien exagera un poquito).
Lo único que habría que reprocharle es el final, demasiado positivo, con un giro difícil de creer, pero felizmente pasa tan rápido que no logra afectar el conjunto. Ampliamente recomendable.
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