jueves, 22 de marzo de 2007

SCORSESE, AL FIN EL OSCAR


Causó cierta emoción ver hace un mes como el gran Martin Scorsese de la mano de esos tres amigos geniales de cabezas blancas (cómo está pasando el tiempo, en cualquier momentos nos deja uno de ellos), el Oscar que le ha sido tan esquivo durante todos estos años.

Pero si bien Scorsese merecía el Oscar, la película por la que ganó, no lo merecía. Los Infiltrados no es más que una buena película de acción pero lejos de obras maestras como por ejemplo Raging Bull (Toro Salvaje), por la realmente debió llevarse el Oscar hace 27 años. Desde ese entonces la carrera del gran Martin no ha vuelto a esar la misma, pues salvo Goodfellas y Casino no hay mucho por destacar.

No es que no haya hecho buenas películas, estas siempre han sido superiores al promedio y manteniendo su propia identidad, pero están por debajo de la etapa que arrancó en los 70's con Mean Streets (1973), Taxi Driver (1976) y cerró magistralmente con Raging Bull (1980).

De todas formas, la obra del gran Martin es bastante sólida y ahora que ya tiene la estatuilla dorada (la cual por cierto no necesita), se puede ir tranquilo.
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